Venecia, siglo XVIII. Antonio Vivaldi, uno de los más grandes compositores europeos de todos los tiempos, apodado “El cura rojo”, sufre los constantes ataques de la Iglesia y en concreto del Obispo de Venecia, que no aprueba su estilo de vida ni ve con buenos ojos su relación con la hermosa y joven soprano Anna Giraud.

Vivaldi, un príncipe en Venecia recrea el contexto histórico en el que vivió el músico en la Venecia barroca desde el punto de vista del poder social que entonces ejercía la Iglesia.

El director francés Jean-Louis Guillermou parece haber derivado el tipo de crítica histórica que solía hacer el maestro del cine italiano Luigi Magni, especialmente en su película titulada En nombre del Papa Rey.

El violinista Antonio Vivaldi vivió en carne propia el conflicto entre lo religioso y lo profano, debido a que su forma de vida bohemia no estaba bien vista para alguien como él, que había hecho los votos del sacerdocio. También estuvo enfrentado a la aristocracia veneciana, porque musicalmente representaba el “stile nuovo”. Discutido como compositor demasiado dependiente del éxito de Las cuatro estaciones, en su época era considerado, sin embargo, el más grande virtuoso del violín, superando a su propio padre.

Esta película incide en su faceta operística, un mundo en el que ejerció de empresario y amante de la soprano Anna Giraud. En la pantalla, el duelo principal entre el músico y el obispo de Venecia lo representan el actor italiano Stefano Dionisi y el veterano Michel Serrault en uno de sus últimos papeles.


Fuente: apreciacionmusicalencuentros.com