¿Cuándo hablamos de “música nueva”?

Julio 28, 2015 10:27 am

En el fondo, la música siempre es nueva –la escucha es un proceso que tiene lugar en el presente–. Desde un punto de vista histórico, algo nuevo surge siempre que se sustituye y reelabora algo tradicional.

En la mayoría de las ocasiones, esto no sucede de manera abrupta, sino paralela y en confrontación con lo establecido. Esto es particularmente evidente en la historia de la música del s.XX. En este caso, con el fin de subrayar el aspecto de innovación radical, a la música contemporánea también se le llama “música nueva”. Desde la década de 1920, tanto la “música antigua” como la “música nueva” designan un lenguaje musical que no está vinculado a la tonalidad de un modo mayor o menor y que se interpreta rara vez en el repertorio “normal” de concierto.

En el ámbito de los conciertos, la Música Nueva se denomina con frecuencia “música moderna”. Por difícil que resulte definir el concepto de “modernidad”, la música compuesta antes, durante y después de la Primera Guerra Mundial (1914-1918) es en efecto radicalmente diferente de la música compuesta hasta entonces. Sólo entre 1908 y 1912 surgieron obras tan pioneras como el Cuarteto de cuerdas No. 2, en Fa sostenido menor, op.10, las Piezas para piano op.11 y las Seis piezas para piano op.19 de Arnold Schönberg, las Seis piezas para orquesta, op.6 de Anton Webern, la Cuarta sinfonía de Charles Ives, la música del ballet La consagración de la primavera de Igor Stravinski y la ópera El castillo de Barba Azul de Bela Bartók. En las artes plásticas son precursores de la modernidad Pablo Picasso, Gabriele Münter o Wassily Kandinsky, en la literatura Franz Kafka, James Joyce o Marcel Proust, que con su uso innovador del lenguaje y de la forma prepararon el camino hacia una nueva estética. De igual manera, en la música se trabaja de manera innovadora con parámetros como la forma y la instrumentación.

Elementos fundamentales como la melodía, la armonía y el ritmo no se limitan a ser medios, sino que se convierten en el asunto de la música. En la historia de la música más reciente, compositores como Karlheinz Stockhausen, Pierre Boulez, John Cage, György Ligeti, Adriana Hölszky o Isabel Mundry, entre muchos más, han ido más lejos en su búsqueda de procedimientos completamente nuevos, han abandonado las formas y normas compositivas tradicionales empleando conceptos provocadores y nuevas formas de representación. Con ello hacen estallar las costumbres auditivas de una experiencia musical caracterizada tonalmente.   Quizá radique aquí el gran escepticismo de muchos oyentes con respecto a la música nueva.

Precisamente en una forma artística de efectos tan directos y emocionales como la música, lo extraño y desacostumbrado se vuelve con rapidez amenazante y suscita fácilmente una actitud de defensa. Al igual que los zapatos nuevos tienen que usarse para que resulten cómodos, es necesario acostumbrarse a las nuevas impresiones sonoras y entregarse a ellas.

Si usted tiene dificultades con la música moderna, la próxima vez que se exponga a ella intente aislarse de sus costumbres auditivas. Sumérjase en una nueva arquitectura del sonido, por ejemplo en “Atmospheres” de Ligeti, y procure estar libre de todo perjuicio: permita sencillamente que la música actúe sobre usted, es un intento que merece la pena. ¡Toda música fue “nueva” en algún momento!

Fuente: Annette Kreutziger-Herr y Winfried Bönig, La música clásica: 101 preguntas fundamentales, Madrid, Alianza Editorial, 2010.

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