El arte de Nino Machaidze

marzo 24, 2014

por Ricardo Rondón

Sony Classical nos envía el primer recital de la soprano Nino Machaidze en donde enfrenta un programa retador de obras belcantistas y sale victoriosa, dejando una clara huella de un nuevo talento. La voz es de excelente amplitud, tiene temperamento y buen gusto, sabe diferenciar a los personajes que interpreta. El timbre es de lírico con extensión segura en los agudos y capacidad para manejar los diversos matices. En pocas palabras, es una nueva cantante con personalidad y bases musicales que deben darle una gran carrera que de hecho ya existe, sobretodo en el Metropolitan Opera y los grandes cosos líricos de Europa. Machaidze nació en Tbilsi, Georgia en 1983. Obtuvo el Primer Lugar en la Competencia Leyla Gencer en Istambul y pronto ingresó a la Accademia del Teatro Alla Scala en donde perfeccionó sus estudios y el dominio del idioma italiano. En 2007 cantó Marie en La hija del regimiento de Donzizetti tanto en Milán como en Roma. Pronto se corrió la voz de que había surgido una nueva belcantista que no solo cantaba muy bien sino que era atractiva y buena actriz. En el verano de 2008 realizó un debut sensacional en el Festival de Salzburgo cantando Julieta en Romeo y Julieta de Charles Gounod. Su pareja fue el mexicano Rolando Villazón, que hacía un Romeo soberbio por la expresión vocal y fogosidad. Siguieron actuaciones como Gilda, Norina y Zerlina y en La Scala se le escuchó como Despina, Silvia en Ascanio in Alba de Mozart ,Lauretta y Musetta. Génova aplaudió su Amina en La Sonámbula (Bellini) y en el Teatro Comunale de Bologna triunfó como Elvira en I Puritani al lado de Juan Diego Flórez. Debutó en el Theatre Royale de la Monnaie de Bruselas como Lucia di Lammermoor (Donizetti) cantando además en Barcelona y Valencia. La Opera de Los Ángeles la invitó para Adina en El elixir de amor con Rolando Villazón, entonces el mejor Nemorino del mundo lírico. El Metropolitan Opera la ha escuchado en Rigoletto, Le Comte Ory y La Fille du Regiment. En su último retorno a la Scala hizo Elixir de amor, Romeo y Julieta y Rigoletto. El Gran Teatro del Liceo de Barcelona aplaudió su Fiorilla en Il Turco in Italia de Rossini.


El recital para Sony programa obras de Massenet, Gounod, Bellini, Rossini, y Donizetti. Michele Mariotti la acompaña frente a la Orquesta del Teatro Comunale di Bologna.

Nino abre con Manon en donde se despide tristemente de una vida que no llena sus expectativas de frivolidad. Pasamos a Julieta y hay dos selecciones, el famoso Vals del primer acto y una escena a veces cortada en las funciones y en donde nuestra heroína explaya sus sentimientos. Amour,raname mon courage que es un verdadero reto vocal. Los resultados son maravillosos y ella no solamente tiene abundante técnica sino el color dramático que exige el registro alto de esta parte. Bellini es un compositor natural para ella y ha programado una rareza de la ópera, Adelson e Salvini, cantado con excelente estilo y entrega artística. Fue un placer conocer esta escena y abre el apetito para enfrentar la ópera completa. Normalmente Fiorilla es asignada a una voz más profunda pero Nino, al igual que Sumi Jo domina la partitura y presenta a Fiorilla limando las asperezas de la personalidad de esta dama problemática. La salida de Lucia di Lammermoor muestra la familiaridad en el rol y musicalmente es una delicia. De La hija del regimiento nos da una Marie opulenta y decidida, que obviamente está enamorada y así lo expresa. Linda di Chamounix es poco conocida pero Donizetti escribió una escena que todas las sopranos coloratura cantan: O Luce di quest’anima. Nino levanta la adrenalina al navegar en los brillantes agudos que corona con firmeza e intención. La gran escena final de La Sonámbula de Bellini es una prueba de fuego que muestra el porqué, siendo tan joven, le han asignado papeles principales. La tristeza, la confusión y depresión de Amina se sienten en Ah! Non credea mirarti que flota con una suavidad lírica envidiable. Todo lo corona al recuperar la razón en la brillante conclusión de esta difícil ópera de Bellini: Ah! Non giunge,. Es uno de los mejores recitales que hemos comentado en mucho tiempo y la damos la bienvenida a Nino como exponente distinguida de su cuerda. Sony ha incluido coros y solistas para que las escenas queden intactas y como se escuchan en el teatro. Además, el sonido es claro y natural, sin artificios y excelente balance. Mariotti muestra mejores tiempos en el acompañamiento que en otras ocasiones y la orquesta toca muy bien. Recomendamos lo que es solamente el arranque inicial de lo que es ya una brillante artista.



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