El festín de Baltasar, de William Walton, Minería

julio 11, 2015 11:46 am
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por Ricardo Rondón

Erich Bloom señala una característica del genio de Sir William Walton (1902-1983) que lo coloca aparte en su época: la capacidad de crear una obra musical que es una pieza sólida por sí misma, siendo además única e imposible de repetir ya que cada vez que se enfrenta a una nueva composición resulta totalmente diferente a la última que había hecho”. Basta citar las diferencias de estilo de Facade (Fachada), El festín de Baltazar y el Concierto para viola. El Festín de Baltazar pertenece a 1931, es un Oratorio para barítono, coros y orquesta. Después del éxito de su Concierto para viola, obtuvo un triunfo más grande con esta pieza, la mejor obra coral inglesa desde The Dream of Gerontius de Sir Edward Elgar. Las razones están bien respaldadas: la amplitud de diseño y la majestad de un oratorio al estilo de de Häendel se combinaron con una violenta oleada de ritmos modernos y el pulso de las armonías que fue admirada por los críticos y felizmente recibida por los melómanos cuando se estrenó.

El festín de Baltasar fue comisionado por el Festival de Leeds, y estrenado e l10 de octubre de 1931 bajo la dirección de Sir Malcolm Sargent. El texto (preparado por Osbert Sitwell) es una adaptación de pasajes de la Biblia (quinto capítulo del Libro de Daniel), apoyado por los Salmos 137 y 81. La obra abre con una fanfarria para lanzar las palabras ” Así hablo Isaías”. Continúa la infame profecía del cautiverio de los babilonios, cantado por el coro. Pasamos a un pasaje orquestal corto que abre a un lamento del Coro:”Junto a las aguas de Babilonia nos sentamos y lloramos”. El cambio de estados de ánimo crea un efecto original e inevitable. El dolor apasionado de los cautivos es expresado con la misma fuerza de la brutalidad de la profecía, con el texto que evita la ornamentación clásica, dando la impresión del eco de los gritos lamentando el dolor de Jerusalén. El coro se entrega después a un suntuoso festín, mientras que las trompetas anuncian la llegada de Baltasar, seguido por loas y alabanzas del pueblo. Se desarrolla una orgía durante la cual las voces alaban cada vez más a Baltasar. A partir de este momento la intensidad crece hasta el momento dramático de la muerte de Baltasar, que Walton convierte en un himno de exaltación con algunos pasajes casi tan bellos como el coro de prisioneros y un masivo aleluya final, a la manera de Häendel.

Carlos Miguel Prieto dirige a la Orquesta Sinfónica de Minería en esta rara oportunidad de escuchar en vivo una obra maestra de Walton. Grant Youngblood es el barítono solista y el Coro EnHarmonia Vocalis que dirige Fernando Menéndez tendrá un de los retos más desafiantes de toda la temporada Es una oportunidad importante de conocer una de las obras corales más admiradas del repertorio inglés del s.XX.

En el mismo programa: Tres versiones sinfónicas, de Julián Orbón; Cuatro estaciones porteñas, de Astor Piazzola, Nadja Salerno-Sonnabend, violín. Sábado 11 de julio a las 20:00h., domingo 12, a las 12:00. Sala Nezahualcóyotl.

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