El Trío en La menor op. 50 de Tchaikovsky

Publicado: agosto 7, 2014 Última Modificación agosto 7, 2014 Por: adminmusica

Con motivo de la ejecución que el Gryphon Trio hará del opus 50 de Tchaikovsky el próximo 9 de Agosto en el Festival de Música de San Miguel de Allende, le invitamos a escuchar y conocer más sobre esta magnífica obra.

La música de Pyotr Ilyich Tchaikovsky se encuentra entre las más populares y valoradas de la tradición musical. Conocido en especial por su música orquestal y de ballet (así como dos óperas), Tchaikovsky tenía un notable don lírico, una enorme expresividad y una mezcla idónea entre el carácter ruso inequívoco y la sensibilidad europea. La música de Tchaikovsky parece fluir desde el instinto y la inspiración que sigue su propia forma natural sin la preocupación de diagramas esquemáticos. Todos estos rasgos caracterizan su breve pero sustanciosa producción de música de cámara que abarca tres cuartetos de cuerdas, un sexteto de cuerdas (Souvenir de Florencia) y el épico Trío de piano en La menor. Un trabajo verdaderamente único en su clase, el Trío de piano ocupa un nicho especial en el repertorio estándar del género del siglo XIX. De texturas gruesas y ricas, de maravillosas líneas melódicas, de emotividad refulgente y novedosa forma, la obra es perfectamente característica del estilo del compositor, exactamente lo qué quisiéramos que Tchaikovsky compusiera.

La idea de escribir un trío para piano vino de la extraña y adinerada mecenas de Tchaikovsky Nadezha von Meck. Ella llegó a contratar al joven Claude Debussy como profesor y compositor doméstico y estaba encantada con el trío para piano que el francés había creado bajo su empleo. Cuando le sugirió a Tchaikovsky la composición de un trío, este tomó la idea con renuencia, esperó por un tiempo en busca de inspiración, y luego produjo una obra gigantesca, uno de los tríos de piano más extensos del repertorio. Tchaikovsky dedicó el trío “a la memoria de un gran artista” refiriéndose a su amigo y maestro Nicholas Rubinstein, el fundador del Conservatorio de Moscú cuya muerte en 1881 consumió de pena a Tchaikovsky. Hay por lo menos dos aspectos importantes del trío que representan un tributo a Rubinstein. La parte de piano es sumamente virtuosa, existen importantes solos que recuerdan ocasionalmente a un concierto de cámara. Rubinstein era un pianista fabuloso y probablemente habría adorado tocar la obra. En segundo lugar, el carácter elegiaco de la obra es inequívoco. El tema inicial está empapado de desesperación y reaparece en el finale con mayor fuerza, en la desolación de la marcha fúnebre.

La organización formal del trío es novedosa y muy satisfactoria. Puede considerarse como una obra en dos movimientos, aunque el segundo contiene dos secciones bien marcadas que sugieren una estructura esencialmente ternaria. El primer movimiento, titulado Pezzo elegiaco (pieza elegiaca) es una música arrebatadora que ofrece tres deliciosos temas en una larga exposición que se repite con cierta variación, una coda agitada y la sensación de desarrollos improvisacionales interpolados. El segundo movimiento es una serie monumental de once variaciones basadas en un tema con tintes folklóricos cuya última sección es titulada Variazione Finale e Coda que proporciona una gloriosa y casi orquestal apoteosis del tema que transita hacia una poderosa recurrencia de la elegía inicial y a la subyugación de toda luz en oscura pena. Las variaciones son brillantísimas. La variedad de tratamientos musicales y la diversidad expresiva recuerdan el genio de varias de las suites orquestales, lo que demuestra que Tchaikovsky se encuentra muy cómodo con la forma variación y sus premisas. Varios comentaristas han proporcionado una descripción detallada de los diferentes momentos de las variaciones: una caja de música, un vals cuya melodía no derivada del tema que tiene al tema como contrapunto, una elaborada fuga, una mazurka tipo música de salón, un delicado lamento y una voluminosa y casi sinfónica variación final.

A la manera de la mayoría de la elegías, el trío inicia con la melancolía derivada de la memoria del difunto mientras estaba en vida, luego despierta en el estado de pena actual que profundiza el recuerdo de lo perdido. El Trío de Tchaikovsky, publicado en 1882, estableció lo que sería la tradición de tríos elegiacos rusos que incluyen a Rachmaninov, Arensky y Shostakovich.

Interpretan:

Evgeny Kissin – Piano
Joshua Bell – Violín
Misha Maisky – CelloFuente: Earsense, Chamber music database.

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