Los tres sueños de amor de Franz Liszt

Publicado: febrero 13, 2018 Última Modificación febrero 13, 2018 Por: adminmusica

En 1850, Franz Liszt compuso sus Liebesträume (Sueños de amor), tres pequeñas piezas para piano basadas en dos poemas de Ludwig Uhland (1787-1862) y uno de Ferdinand Freiligrath (1810-1876) que describen, respectivamente, tres tipos de amor: el amor como éxtasis religioso, el amor como deseo erótico y el amor como entrega total.

 

En estas fechas en que se resalta la importancia del amor y la amistad, les ofrecemos las piezas de Liszt con sus respectivos poemas:

 

Sueño de amor No. 1: Alto amor (Uhland)

En brazos del amor reposan ustedes embriagados,

los frutos de la vida los llaman.

Tan solo una mirada sobre mí ha descendido,

pero soy más rico que todos ustedes.

 

Renuncio dichoso a la felicidad terrena

y alzo, como un mártir, los ojos;

pues sobre mí, en la dorada distancia,

se ha abierto el cielo.

 

Franz Liszt: Liebestraum No. 1

 



Sueño de amor No. 2: Yo estaba muerto (Uhland)

Yo estaba muerto

por el éxtasis del amor;

yacía enterrado

entre sus brazos;

me despertaron

sus besos;

vi el cielo

en sus ojos.

 

Franz Liszt: Liebestraum No. 2

 



Sueño de amor No. 3: ¡Oh, ama, ama tanto como puedas! (Freiligrath)

¡Oh, ama, ama tanto como puedas!

¡Oh, ama, ama tanto como debas!

Llegará la hora, llegará la hora

en que sobre las tumbas te lamentarás.

 

Asegúrate de que tu corazón arda,

y sostén y mantén el amor

tanto como el otro corazón ardientemente lata

con su amor por ti.

 

Y si alguien te comparte su alma,

correspóndele lo mejor que puedas.

Dale alegría a cada instante,

¡no permitas que pase penas!

 

Presta atención a tus palabras,

¡que ningún daño salga de tus labios!

“Oh, Dios, no quise herirle”,

pero el amado retrocede y se lamenta.

 

¡Oh, ama, ama tanto como puedas!

¡Oh, ama, ama tanto como debas!

Llegará la hora, llegará la hora

en que sobre las tumbas te lamentarás.

 

Te postrarás junto a la tumba,

y tus ojos estarán tristes y húmedos.

Nunca volverás a ver a tu amado,

solo la hierba alta y húmeda del cementerio.

 

Dirás: “Mírame desde allá abajo,

¡soy quien se lamenta junto a tu tumba!

¡Perdona mis desaires!

¡Oh, Dios, no quise herirle!”.

 

Pero tu amado no te ve ni te escucha,

yace más allá de tu consuelo;

los labios que besaste tantas veces hablan:

“No de nuevo: ¡te perdoné hace mucho tiempo!”.

 

Sin duda te perdonó,

pero derramaría copiosas lágrimas

sobre ti y tu palabra irreflexiva.

¡Tranquilízate! Él descansa, ya ha fallecido.

 

¡Oh, ama, ama tanto como puedas!

¡Oh, ama, ama tanto como debas!

Llegará la hora, llegará la hora

en que sobre las tumbas te lamentarás.

 

Franz Liszt: Liebestraum No. 3

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