Michael Nyman: música en el cine Tonalá

Publicado: agosto 9, 2015 Última Modificación agosto 9, 2015 Por: adminmusica

“La Primera Guerra Mundial fue llamada la guerra de guerras, y me temo mucho que la historia continúa. Siguió en Europa, y ahora en México, donde vivo desde hace tiempo por gusto, pero me temo que aquí esa guerra continúa”, afirma Michael Nyman, compositor inglés, en referencia a los actos de criminalidad y violencia en el país donde reside desde hace más de dos décadas.

La reflexión es a propósito del documental War Work: 8 Songs with Film, compuesto por una serie de imágenes de películas tomadas en el periodo de la Primera Guerra Mundial, y que lejos de centrarse en cifras o análisis académicos, muestra la desgracia humana a partir de la muerte, la violencia, el poder y la política.

Encontré una foto de italianos prisioneros en un centro de concentración de Austria, pero esa foto podría ser igual de la Segunda Guerra Mundial en Alemania, o más reciente. Mi punto es que la guerra sigue; aquí en México con los cinco muertos encontrados la semana pasada me temo que la guerra continúa, y no es mi deber decirlo, pero se tiene que hacer algo”, reflexiona a quien se reconoce, entre otros proyectos, por musicalizar las obras del cineasta británico Peter Greenaway.

Si bien el documental se estrenó el año pasado en Inglaterra en el marco del centenario del inicio de la Primera Guerra Mundial (1914), y ha tenido varias funciones en la Ciudad de México dentro del programa cultural del Año Dual México-Reino Unido, éste se proyectará a partir del 12 de agosto en el Cine Tonalá en su versión más reciente, con la última intervención musical y visual que hizo Nyman al proyecto editado por Max Pugh.

La película, de 60 minutos sin texto y musicalizado en vivo por la Michael Nyman Band, fue un proyecto comisionado al compositor por instituciones europeas para el centenario de la guerra, con la propuesta de no utilizar imágenes propias sino las contenidas en una serie de archivos fílmicos de la época franceses, alemanes y estadunidenses.

El compositor, entonces, se valió de referencias poéticas, pictóricas e históricas para crear un documental acompañado por ocho canciones, de su autoría, que hacen un homenaje a poetas, escritores y artistas plásticos que participaron en la contienda.

Para el músico minimalista es precisamente el manejo de imágenes de archivo lo que hace diferente, y en cierta medida, especial, este proyecto en el sentido de que sus producciones fílmicas previas se basaban en la grabación de escenas actuales, a veces tomadas de la cotidianidad de la calle y otras de escenificaciones.

Tuve la oportunidad por primera vez en mi vida de tener acceso a archivos fílmicos, nunca había trabajado así porque cuando hago una película salgo a las calles con una cámara pequeña que entre en mi bolsillo, y camino por las calles, por ejemplo, de la colonia Roma, y ciertas situaciones interesantes o personas las tomo y con eso hago la película. Aquí lo importante fue tratar un tema desde imágenes que no eran mías, cómo abordar un tema del que los europeos tienen una obsesión”.

Tras revisar los archivos fílmicos, estudiar todo libro y documento sobre la guerra y comprender las causas y consecuencias de este periodo, Nyman optó por construir un documental poético; no en un sentido romántico, sino ajeno de opiniones académicas o referencias cuantitativas de muertos. Así, entonces, desde la trinchera de lo humano hace un repaso visual-musical del conflicto bélico.

En pantalla se miran secuencias de imágenes de los campos de concentración, de los soldados en entrenamiento, de las camillas amontonadas en los hospitales, de hombres heridos, de mujeres construyendo “máquinas de matar”; de vez en vez se intercalan pinturas que aluden a la guerra, y al final poemas bélicos cuyos autores, en algunos casos, murieron en los campos de batalla.

Se mencionan a poetas como August Stramm (1874-1915), Ernest Stadler (1883-1914), Guillaume Apollinaire (1880-1918), Géza Gyôni (1884-1917), Isaac Rosenberg (1890-1918), Alfred Lichtenstein (1889-1914) o el pintor David Bomberg (1890-1957).

Traté de no hacer un trabajo visto desde lo histórico porque hay una gran industria de documentos y libros; yo compré esos libros y los estudié todos para entender las razones, consecuencias y efectos de la guerra. Entonces lo que hice fue una representación visual y la gente podrá ir asociando las imágenes, los poemas y la música”.

Quien ahora se confiesa un apasionado de coleccionar imágenes antiguas compradas en mercados de la ciudad, Nyman adelanta que su próximo proyecto fílmico se basará en un archivo fotográfico del cine mexicano del siglo XX.

Fuente: Sonia Ávila, en Excelsior

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