Federico Ibarra: Concierto para violonchelo y orquesta

El Concierto para violonchelo y orquesta de Federico Ibarra (1946) fue escrito en 1988-89 y consta de tres movimientos: Lentisimo, Allegro; Lento; Presto. Una gran cadenza ocurre cerca del final del concierto y  no al principio, en el primer movimiento, como se esperaría. Carlos Prieto fue el solista en el estreno de la obra, en octubre de 1989, con la Orquesta Sinfónica de Xalapa, dirigida por José Guadalupe Flores. El estreno en la Ciudad de México fue en mayo de 1990 en el marco del XII Foro Internacional de Música Nueva, seguido de su premiere en los Estados Unidos, en Colorado, en febrero de 1991. Carlos Prieto fue el solista en las tres ocasiones y en la primera grabación de la obra.

Federico Ibarra ha escrito sobre esta obra: “ Mi idea de escribir un concierto para chelo surgió en 1988 a partir de una serie de pláticas con Carlos Prieto , cuyo interés en ampliar el repertorio para chelo es bien conocido;  está dedicado a él por su enorme entusiasmo y apoyo. Mi c oncierto está estructurado en tres movimientos: El primero y el segundo sirven como una especie de introducción al tercero que es el más largo y complejo. En términos dramáticos, la obra concibe  la parte solista como el actor principal . Es como un monólogo extendido, en el cual la orquesta asume el papel de comentarista. La orquestación es ligera con el objeto de permitir un equilibrio y transparencia para cada chelo”.

La orquestación, similar a una obra de cámara, es la siguiente: Piccolo, un par de flautas, oboes, clarinetes y fagots; un par de trompetas, cornos y trombones, más tuba; timbales, dos percusionistas y cuerdas y, por supuesto el solista.

Fuente: Notas a la primera grabación por Hewell Tircuit, 1992.   

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