Mario Rojas, el tenor norteño

Cuando Mario Rojas no está preparándose para un personaje ya sea escuchando ópera o música clásica, nada mejor para cambiar el ambiente y de paso hacer eco de sus raíces, que poner música de banda.“Soy de Torreón (Coahuila). Soy de rancho, eso no se quita”, dijo Rojas de 24 años y quien lo mismo puede disfrutar de las composiciones de Giuseppe Verdi que de los corridos de Los Tigres del Norte. Y si el clima y el tiempo lo permite, qué mejor que “armar” una carne asada para disfrutar con sus amigos y colegas.

El joven tenor mexicano hará su debut en Lyric Opera de Chicago como parte del elenco de la ópera “Rigoletto” interpretando a Borsa, así como suplente del tenor Matthew Polenzani, quien tiene el personaje principal de EL duque.

Esta nueva producción en Chicago de la ópera de Verdi, considerada una de sus primeras obras maestras, es un drama de pasión, engaño, amor filial y venganza, que tiene como protagonista a Rigoletto, el bufón jorobado de la corte del Ducado de Mantua.

La producción se presenta en italiano con subtítulos en inglés. De ahí que en un momento de la conversación, Rojas mencionara que ha estado hablado por los últimas semanas en inglés y en italiano, por lo que de repente al hablar en español, salen algunas palabras en inglés.

Soy de Torreón (Coahuila). Soy de rancho, eso no se quita— Mario Rojas

Pero lo que no lo deja, es su acento norteño, ese que denota el origen.

Comenzó como un juego

Antes de descubrir la ópera, quería ser ingeniero agrónomo y tener su rancho ganadero en su natal Torreón; pero la vida le cambió a los 12 años cuando descubrió casi por casualidad, un disco compacto con música del tenor italiano Luciano Pavarotti (1935-2007). Lo que comenzó como un juego imitando a “el gran Luciano” y a los otros dos de “Los tres tenores” -Plácido Domingo y José Carreras- se ha vuelto su vida y pasión.

“Se dice que la música nos encuentra y así pasó. Comencé como juego y sigo jugando. Ahora (en ‘Rigoletto’) soy parte de la corte, con otro señor que también juega. Así como descubrí (la ópera), como un juego, será todo la vida”, compartió.

A los 13 años conoció a otro tenor mexicano, Fernando de la Mora, y posteriormente al barítono mexicano Jesús Suaste. Ambos lo alentaron a seguir diciéndole que tenía un talento muy avanzado para su edad. Por eso desde los 15 años se puso juicioso a estudiar.

Miembro del Ryan Opera Center y alumno del Conservatorio de Música de San Francisco, Rojas es uno de los tenores más jóvenes en recibir la beca Plácido Domingo de la Sociedad Internacional de Valores de Arte Mexicano A.C. (SIVAM). Ha actuado en el Palacio de Bellas Artes y ha sido ganador en competencias operísticas internacionales.

“No he tenido vacaciones desde que tenía 15 años, pero era eso o quedarme en Torreón a trabajar con los tíos. Pero eso ya no era una opción desde que descubrí el canto”, compartió. Rojas no estaba familiarizado con la ópera. No era el ambiente en el que creció, nadie en su familia ni en su círculo cercano formaba parte de este género. “De donde soy no hay nada de ópera; hay una orquesta que se fundó por el sueño ‘guajiro’ de alguien. Una cosa que siempre aprendí que ahora me doy cuenta es del valor que tienen esos sueños y el apoyo y ganas de descubrir cosas nuevas”, aseguró.

Apreciar la ópera, en su percepción, no tiene que ver con un nivel educativo. “Es por falta de comunicación, porque esta música, este arte, es para todos, es para el alma”, aseguró. Como mexicano radicado en EEUU, Rojas aprecia más a su país y a la comunidad migrante. No fue por gusto que dejó México, sino que ansiaba mejores oportunidades profesionales y para sus estudios. “En este país es necesario demostrar que (los migrantes) no estamos aquí para hacer algo malo, sino para enriquecer la cultura”, sentenció.

Fuente: Gisela Orozco, Chicago Tribune /hoy

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