Nunca tomé clases. Hace unos años viví un momento en que pensé que estaba perdiendo la voz y contraté a un maestro. Me dijo:”Bueno, debo decirle que yo enseño con el método Streisand” y le pregunté, “¿cuál es el método Streisand?”. Yo no tenía ni idea de lo que me estaba hablando.

Barbra Streisand (1942).

En cada concierto me equivocaré en algunas notas. Pero si la ejecución es buena, no importa.

Arthur Rubinstein (1887-1882).

Mi concierto tuvo lugar a las once de la mañana. Fue un éxito rotundo desde el punto de vista de honor y gloria pero un fracaso en cuanto a ingresos.

Wolfgang Amadeus Mozart (1756-91)

Cuando estuve en el orfanatorio toqué toda la música clásica, eso te llega al alma: Liszt, Bach, Rajmaninov, y Haydn.

 

Louis Armstrong (1901-1971)

El secreto de una gran melodía es un secreto.

Dave Brubeck (1920-2012).

La música debe hacer saltar fuego en el corazón del hombre, y lágrimas de los ojos de la mujer.

Ludwig van Beethoven

La única historia de amor que jamás tuve fue la música.

Maurice Ravel

La música es el acto social de comunicación entre la gente, un gesto de amistad, el más fuerte que hay.

Sir Malcom Arnold

“Si una música consiguiera encaminarnos con todo nuestro ser hacia la nobleza, habría llevado a cabo lo más grande. Si un compositor dominara su música hasta el punto de hacer posible tal grandeza, habría conseguido lo más alto. Bach lo ha conseguido”.

Paul Hindemith (1895-1963), compositor, director de orquesta, violista y educador.

“La música es un lenguaje que no miente, que no engaña. No tiene piedad. La música es el límite del lenguaje. ‘Su dominio comienza allí donde acaba el del habla’, escribía Stendhal. Es un pensamiento sin palabras, el más fuerte, el más directo.”

Michel Schneider, escritor, psicoanalista

“Dejando a un lado el caso de los prodigios de la música, casi todo el mundo tiene aptitudes para ella: ya sea para la interpretación, o al menos para la comprensión y el disfrute de los tesoros que la literatura musical encierra.”

Íñigo Pirfano, director de orquesta

Uno no toca con las manos, toca con el espíritu.

Mstislav Rostropovich, violonchelista