El Romanticismo y la música para piano

Publicado: septiembre 24, 2014 Última Modificación septiembre 23, 2014 Por: adminmusica

por Jesús Bal y Gay (1905-1993)

Se dijo alguna vez – y no sin razón – que el género musical más característico del Romanticismo es la música para piano. Este instrumento atrajo a los compositores de la época como medio de expresión tan idóneo para las inspiraciones más íntimas y recatadas, como las afanosas de conquistar tierras vírgenes en el mundo de la sonoridad.

En la obra de Chopin, Liszt y Schumann hallamos todo eso, pero lo segundo de manera muy señalada y característica en la música de los dos primeros de esos compositores. Unido al genial instinto para descubrir todas las posibilidades del piano – ocultas desde la invención del instrumento hasta los albores del Romanticismo -, se da en el compositor romántico el don de la interpretación poética, es decir, de transponer en términos musicales los sentimientos y sensaciones provocados por imágenes y lecturas.

La variedad de sonoridades que va obteniendo del piano constituye una rica paleta suficiente para la fijación sonora de aquellas transposiciones de origen literario o visual. Pero el carácter mismo de esas transposiciones exigía una libertad formal que el compositor no podría hallar en las formas consagradas por el Clacisimo. Y así resulta que la música romántica es todo aventura: la forma o arquitectura y la sonoridad o color instrumental.

Jesús Bal y Gay, Notas a conciertos, 1963.

 

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