Jacqueline du Pré, un ícono del violoncello

Publicado: marzo 19, 2018 Última Modificación marzo 19, 2018 Por: adminmusica

La cellista británica Jacqueline du Pré era una adolescente cuando la enviaron a Zermatt, Suiza para una clase magistral con Pablo Casals, uno de los grandes virtuosos del cello del siglo XX. “Todavía tengo en casa una fotografía suya con Pablo Casals cuando tenía 15 años”, dijo el director y pianista Daniel Barenboim, quien se convertiría en el esposo y socio musical de Du Pré: “firmó su nombre debajo de la foto”, recordó Barenboim “y debajo de la imagen de Jacqueline, él escribió: ‘genio'”.

 

Du Pré se convirtió en una de las cellistas más importantes del mundo. Sin embargo, una década después de que se tomó esa fotografía, se le diagnosticó esclerosis múltiple. Dejó de tocar en 1973, tenía 28 años y murió 14 años después. “No era solo una cellista maravillosa, no era solo un músico maravilloso; ella era realmente única “, dijo el Sr. Barenboim. “La música no era una profesión para ella, era una forma de vida”.

 

Mendelssohn: Canción sin palabras op. 109

 

El legado de Du Pré le debe mucho a que ella creció en la era de la televisión. Su sonrisa, su rostro y su ejecución apasionada se hicieron familiares para el público en general, gracias a los conciertos y documentales grabados. Su singularidad “realmente se proyectó en las audiencias. Se proyectó aún más en los videos, porque tenía una manera sumamente física de tocar el cello. Una persona sorda que la escucha reconocerá de inmediato la intensidad hay en ella”, agregó. Du Pré fue un ejemplo para otros músicos.

 

Du Pré nació en Oxford, Inglaterra, en enero de 1945. A la edad de 4 años, escuchó el cello en un programa de radio sobre instrumentos orquestales y les dijo a sus padres que le gustaría “tener uno de esos”. Respaldado por su madre, una consumada pianista y maestra, comenzó a aprender el instrumento a los 5 años. A los 11 años, mientras estudiaba en la Escuela Guildhall en Londres, Jaqueline Du Pré ganó el primero de muchos concursos. Hizo su debut en Wigmore Hall en la capital británica a los 16 años. “Ya era una sensación”, recordó el pianista Stephen Kovacevich, que estuvo presente en esa ocasión. “Me quedé impresionado”. Los dos se hicieron amigos, y tocaron y grabaron juntos muchas veces.

 

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En 1965, a los 20 años, la Du Pré hizo una grabación de la pieza por la que es más conocida: el Concierto para cello de Elgar. Su debut en Carnegie Hall en Nueva York tuvo lugar ese mismo año. En enero de 1966, llegó a Moscú para estudiar con el Mstislav Rostropovich. Ahí, se hizo amiga de una cellista británica, Elizabeth Wilson, quien más tarde escribió la biografía más reconocida de Du Pré. En 1966, Jaqueline Du Pré conoció a Barenboim. “Se convirtió en una guía para ella y un apoyo en su musicalidad, pero al mismo tiempo ella nunca perdió su individualidad”, dijo Wilson. Du Pré y Barenboim se casaron en 1967, y tocaron y grabaron juntos extensamente.

 

Beethoven: Trío de piano op. 70 no.1 “El fantasma”

 

Richard Morrison, un crítico musical de The Times of London, comentó sobre esta potente combinación: “vinieron de orígenes opuestos geográficamente, social y religiosamente, y sin embargo, fueron muy parecidos como personalidades”. “También tenían una sensualidad intensa que se reflejaba por completo en la música que hicieron juntos “. Sin embargo, todo cambió con la enfermedad de ella. “A veces podía tocar y otras no, porque perdió la sensibilidad en los brazos y manos”, recordó Barenboim. “Ella no sabía qué pasaba”. Cuando la Du Pré llegó a la Filarmónica de Nueva York para un concierto en febrero de 1973, se encontró que “repentinamente no podía abrir el estuche del cello. Caminaba hacia el escenario sin saber qué era sol o dónde estaba do, y no sabía qué sonidos iban a salir, o cómo los encontraría”. Nunca volvió a tocar, y comenzó a enseñar en su lugar. En marzo de 1977, antes de que la enfermedad la afectara por completo, la Du Pré apareció en el programa de radio de la BBC, Desert Island Discs. Ahí admitió que había estado “muy asustada” por su enfermedad cuando fue diagnosticada por primera vez. “Pero luego puedo decir que en cierto sentido tengo suerte”, dijo. “Debido a que el repertorio del cello es pequeño, hice toda la música que amo y puedo recordar una vida solista y musical completa”.

 

Fuente: Farah Nayeri para el New York Times

 

Documental: “Jaqueline Du Pré and the Elgar Cello Concerto” de Allegro Films

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