Poesía silente o música lírica: Las Canciones sin palabras de Mendelssohn

febrero 13, 2016

Durante más de quince años Mendelssohn se ocupó de componer pequeñas piezas para piano, no mayores a los cinco minutos. Con ellas formó colecciones de seis que aparecieron en ediciones desde 1830 hasta 1845, en total forman ocho volúmenes. Las primeras (el op. 19) se titulan como Melodies para pianoforte, pero fueron mejor conocidas por el nombre común que reseña Fanny Mendelsshon en sus diarios: “Celebramos mi cumpleaños… Félix me regaló una Canción sin palabras para mi album.” Para Mendelssohn esta forma era un medio para expresar algo que no podía ser interpretado: sólo las canciones sin palabras dicen lo mismo, despiertan los mismos sentimientos, unos que no pueden ser expresados con palabras. Y esa idea se ve reflejada en la práctica con estas piezas breves, típicamente románticas, estructuradas por lo general en la forma A-B-A, como un lied, como una canción.

El rasgo común de su atractivo, un atractivo que no procede casi nunca de su invención melódica -el posible sentido de las palabras-, sino de su textura armónica y muy especialmente las funciones de acompañamiento.  

Las Canciones sin palabras de Mendelssohn suponen una significativa aportación a la literatura pianística del siglo XIX. Se ha dicho que fueron pilares del repertorio por ser casi imprescindibles en los conciertos de los grandes ejecutantes de la época, por ejemplo en las giras de Clara Schumann, a quien Mendelssohn dedicó el quinto libro. Hoy en día son menos frecuentes en los conciertos, incluso en los «bises» de los recitales.

Así se trate de una sola pieza o del ciclo completo, las Canciones sin palabras de Mendelssohn son una de las más clarificadoras representaciones del piano romántico.

Fuente Fundación Juan March. Notas al programa del Ciclo para piano de Félix Mendelssohn

Comentarios

Escucha música clásica en línea aquí