Reviven Orquesta Mexicana, creada por Carlos Chávez en 1933

Publicado: agosto 8, 2015 Última Modificación agosto 6, 2015 Por: adminmusica

Reviven a la Orquesta Mexicana creada por Carlos Chávez en 1933, la cual se presentó exitosamente siete años después en el Museum of Modern Art (MoMa) de Nueva York.

Reviven a la Orquesta Mexicana creada por Carlos Chávez (1899-1978) en 1933, la cual se presentó exitosamente siete años después en el Museum of Modern Art (MoMa) de Nueva York. La agrupación fue la primera en combinar la música académica y de concierto con la música de tradición oral y del México profundo, combinación que por cierto no fue apreciada durante esa época y con el tiempo desapareció.

Ahora, esta agrupación resurge bajo la dirección del oaxaqueño Rubén Luengas, quien anunció que llegará a EU en agosto para homenajear a Carlos Chávez en Nueva York dentro del Bard Music Festival, en el Instituto Cultural Mexicano y el Museo del Barrio.

La orquesta cuenta con 16 integrantes base, sostenidos por el Ensamble Pasatono, que recupera las partituras originales de Chávez como: Cantos de México, obra emblemática de Chávez que le dedicó a Silvestre Revueltas y ahora asumen como su himno; Xochipilli-Macuilxóchitl, una pieza con música imaginaria de corte azteca; así como Chapultepec u Obertura Republicana, entre otras más.

Sin embargo, su repertorio no se limitará a las piezas originales, sino que se encargarán comisiones a compositores mexicanos, como Mauricio Rodríguez, quien ya escribe una pieza que será estrenada en Instrumenta 2015, Oaxaca.

De momento, esta orquesta contará con el patrocinio de la Fundación Alfredo Harp Helú de Oaxaca (FAHHO), con un monto cercano a un millón de pesos anuales, aunque Luengas admitió que se necesitará buscar apoyos adicionales para el óptimo funcionamiento de la agrupación.

El anuncio fue realizado en el Museo Frida Kahlo Casa Azul, donde Luengas detalló que la composición de esta orquesta es muy especial porque cuenta con instrumentos indígenas combinados con tradicionales como: flauta de carrizo, chirimía, flauta trasversa, clarinete requinto, clarinete sí bemol, trompeta en si bemol, trombón, dos violines, vihuela grande y chica, arpa grande, guitarrón, la jiruquia que es el raspador yoreme, tambor indio, tambor de agua maya o yaqui, pezuñas de venado, huehuetl, teponaztle, concha de tortuga y otras percusiones.

Sobre la importancia de revivir esta agrupación, el músico oaxaqueño aseguró que no sólo se trata de despertar una orquesta más, sino “revivir la historia de un puente que se tendió entre dos mundos históricamente distanciados y apartados: el de la música académica, la música de concierto y el de la música de la tradición oral y del México profundo”.

Por su parte, Gloria Carmona, investigadora del Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información Musical (Cenidim), recordó que fue Carlos Chávez quien puso la piedra fundacional de la música nacionalista, ante la mirada de estoicos e incrédulos.

Por entonces, en 1929 Chávez escribía que las artes populares habían dado margen en los últimos tiempos a uno de los más interesantes temas socorridos en el arte y la música: el nacionalismo”, dijo.

Sin embargo, reconocía que la música de México existía dispersa en distintos lugares del país, y también que el nacionalismo se inició como resultado de la Revolución Mexicana y consistía en ser música mestiza de la ciudad, unida a la música profesionalista de los compositores.

Su búsqueda parecía simple, pero estaba llena de complejidad porque apostaba por el sonido de los instrumentos, la sencillez de sus melodías imaginadas y rica en ritmos repetitivos hasta el clímax del deslumbramiento, para lo cual fue necesario que conociera y hasta cierto punto dominara las músicas indígenas, sus instrumentos, hoy considerados joyas arqueológicas que lucen en las vitrinas de los museos.

La cosa es simple, insistía Chávez, para nosotros esas joyas dejaron de ser objetos arqueológicos para convertirse en instrumentos musicales: El teponaztle, el huehuetl, las flautas de barro y carrizo, los tambores… son instrumentos de valor musical intrínseco y de un poder de expresión extraordinario”.

Por suerte, tras varios cuartos de siglo después, concluyó, Luengas ha resucitado con mucho aplauso el proyecto de Chávez, con su música escrita para la Orquesta Mexicana, tal como se evidenció en sus primeros esbozos al presentarse en el Festival Internacional Cervantino de 2014, lo que augura un éxito total en Nueva York.

Durante el anuncio también estuvieron presentes Ignacio Toscano, director de Instrumenta Oaxaca; Jana Angulo, bisnieta de Carlos Chávez; Álvaro Hegewisch en representación de la FAHHO, y Patricia Fernández, representante de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo.

Por Juan Carlos Talavera, en Excelsior

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