Shostakovich: Concierto No. 1 para violín

septiembre 30, 2014

El sábado 4 (18:00) y domingo 5 (12:30) , la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México (OFCM) ofrecerá el Concierto No. 1 para violín y orquesta (1947-48) de Dimitri Shostakovich, con el joven violinista mexicano Alfredo Reyes Lagounova como solista.

Reyes, de 23 años, es uno de los intérpretes jóvenes más destacados: a los seis años de edad, en 1997, debutó con esta misma orquesta siendo el solista más joven en la historia de las orquestas mexicanas. Desde entonces ha continuado sus estudios profesionales y figurando a la vez como solista con orquestas mexicanas como la Camerata de Bellas Artes, la Sinfónica Juvenil de Veracruz, Filarmónica de Querétaro, Sinfónica de Aguascalientes, y en el extranjero en Canadá, Italia, Francia, Holanda.

En su libro, Dimitri Shostakovich. Genio y drama., el chelista Carlos Prieto escribe sobre el Concierto No. 1, para violín y orquesta: “Compuesto entre la alegre Novena sinfonía y la trágica Décima, el Concierto ocupa un lugar predominante en la obra de Shostakovich. La obra es insólita por varias razones. Aunque abundan las dificultades técnicas en la parte del violín solista, el contenido temático de la obra no destaca el elemento virtuosístico. La parte solista está integrada con la textura orquestal de manera enteramente diferente de lo que ocurre en los conciertos románticos en que el solista y la orquesta tienen papeles competitivos.

El concierto dura 35 minutos y consta de cuatro movimientos: nocturno, scherzo, passacaglia y burlesca, con una cadenza entre los dos últimos. En vez de lo típico de los conciertos con orquesta, el primer movimiento ignora las convenciones habituales de la forma sonata y es un nocturno contemplativo, casi monotemático y de belleza misteriosa. El segundo es un fantástico scherzo, uno de los más originales y magistrales del compositor, en que utiliza motivos melódicos judíos y, por vez primera en su música, el tema de su nombre: DSCH (re-mi bemol-do-si), su firma musical. Este scherzo fue calificado como demoniaco por el gran violinista David Oistraj, a quien fue dedicado el concierto. El tercer movimiento es una grandiosa passacaglia, venerable tipo de composición que Shostakovich cultivó en numerosas obras. Una virtuosística cadenza separa la passacaglia del último movimiento titulado burlesca, que es, como indica su título, más ligera. Contiene temas alegres y vigorosos que recuerdan algunas danzas rusas y que al final se mezclan con el tema de la passacaglia. El concierto fue estrenado en 1955, con David Oistraj y la Orquesta Sinfónica de Leningrado”.

Fuente: Carlos Prieto, Dimitri Shostakovich, México, Fondo de Cultura Económica, 2013.



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