Sonata V “Romántica” para guitarra

Publicado: junio 16, 2018 Última Modificación junio 16, 2018 Por: adminmusica

Marcin Dylla, guitarra

 

De acuerdo con las cartas de Segovia, la composición de esta obra debe haberse iniciado alrededor de mayo de 1928, habiendo sido terminada hacia finales de agosto, ya que Segovia recibió la obra el 5 de septiembre. En el archivo de Ponce se halla un cuaderno francés, de forma italiana, con once páginas, que contiene los tres primeros movimientos de la sonata. El título en el manuscrito es el siguiente: Sonate Romantique (Hommage à Schubert) y en el margen superior izquierdo: A Andrés Segovia.

El primer movimiento, escrito en la mayor, corre hasta el segundo renglón de la página 6, en donde se inicia, en el cuarto renglón, el segundo tiempo, en la tonalidad de mi mayor, que concluye en el cuarto renglón de la página 8. El tercer movimiento, titulado Momento Musical, comienza en el último renglón de esa página, para terminar en el primero de la onceava. No sabemos a ciencia cierta si la concepción de esta obra fue en tres movimientos, aunque debido al empleo de las tonalidades, bien puede suponerse que Ponce intentó regresar a la mayor en el último movimiento, como de hecho lo hizo. Lo cierto es que, en la carta del 13 de septiembre, Segovia le dice “Mándame pronto el IV tiempo…” y después en otra del 30 de septiembre:

“Me tiré como perro hambriento al final… Y estoy desesperado con la guitarra. Resulta imposible ¡¡por vez primera con tu música!! lo que menos te imaginas: los arpegios… Y has coincidido con el mismo género de dificultad que hace inabordable el preludio en mi mayor de Bach (violín solo) para la guitarra.

Y la dificultad, en ambos trozos, consiste en que es preciso hacer en una misma cuerda esa sucesión de grados conjuntos, manteniendo, al mismo tiempo, una posición, a veces disparatada, para pulsar la nota disjunta del arpegio.

¿Comprendes? En la guitarra la técnica del arpegio está derivada casi estrictamente de las posibilidades del acorde plaqué. Lo que no es posible en acorde plaqué, no es posible en sucesión arpegiada, a no ser que se toque en movimientos muy lentos.

¿Cómo vas a arreglar eso? Yo estoy verdaderamente desesperado, porque tal como está me gusta una enormidad. ¡Sálvalo de cualquier modo, por favor! No modifiques ni el ritmo, ni la disposición melódica de los acordes; cambia la forma del arpegio.

Ya verás qué bien están los tres tiempos anteriores. El andante es delicioso: de lo mejor que Schubert se ha quedado sin hacer. Me paso el día tocándolo. La guitarra suena deliciosamente.

Toda ella es difícil. Pero va, poco a poco, hacia adelante. Estoy deseando digitarla para mandársela a Schott; honra al instrumento. Ahora me inquieta que tardes en modificar el IV tiempo.”

Escrita en el estilo de Schubert, con la alternancia entre el modo mayor y el menor, típica del compositor vienés, y giros melódicos que nos recuerdan sus lieder, esta sonata resulta, tanto técnica como expresivamente, la más difícil de las sonatas de Ponce. El primer movimiento del manuscrito coincide bastante con la versión publicada por Segovia en 1929, con Schott, y sólo se aprecian cambios en algunos acordes, nuevos contracantos agregados por Ponce, así como añadiduras, en varios pasajes del desarrollo, que le dan mayor fluidez a esta parte de la sonata. Tanto el segundo como el tercer movimiento aparecen en esta edición, de acuerdo al manuscrito, y en el último me he limitado a corregir las erratas que tiene la versión publicada. Por cierto, Segovia, en una carta del 27 de febrero de 1929, escrita desde Nueva York, le dice a Ponce:

“Tengo ya estudiada la Sonata de Schubert. Estoy entusiasmado con ella. El último tiempo es espléndido. Los acordes resultan magníficos, pero yo creo que los arpegios que siguen a los acordes, enfrían un poco el final. ¿Qué te parece? Antes no lo he notado porque todavía el estudio de la obra no estaba organizado.”

Después de anotarle los compases a los que se refería, del 169 al 172, le decía que los siguientes sí estaban bien, del 173 en adelante y, finalmente, le sugería:

“¿Por qué no instituyes esa primera frase con alguna otra que conduzca mejor a este pasaje? Hazlo y mándamelo enseguida, porque voy a tocarla el día 23 de marzo en mi último recital de New York.”

Esta petición no tuvo lugar, aunque no sabemos si Ponce consideró que no era necesaria, o resultaba imposible hacerla para la edición, puesto que Segovia, en la misma carta, le informaba a Ponce haber enviado los dos últimos tiempos digitados a Schott, y que ya había recibido las pruebas de los dos primeros. Lo cierto es que Segovia grabó la obra en Nueva York en abril de 1936, pero acortando en el último movimiento, la última aparición del tema principal, no tocando los compases 132 y 133, así como la sección de acordes, al omitir la inflexión al modo menor, del compás 150 al 157, y suprimiendo, del compás 169 al 173, el pasaje de arpegios que mencionaba en su carta de Nueva York.

Fuente: Alcázar, Miguel. Obra completa para guitarra de Manuel M. Ponce, México: Conaculta, 2000, pp. 86–90.

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