Beethoven 250: Lieder op. 48

Beethoven usó textos de Christian Fürtegott Gellert, y tratan sobre como la presencia de Dios se relaciona con la naturaleza, la vida, la muerte y el amor.

Por Música en México octubre 11, 2020 Última Modificación octubre 12, 2020

Seis lieder op. 48

Jessie Norman, soprano
James Levine, piano

Aunque no se puede establecer con certeza el momento exacto de la composición de estas canciones, es probable que Beethoven las haya escrito en el período 1801-02. Se sabe que completó la última del grupo en marzo de 1802. Se conservan bocetos que datan de 1798 de la tercera canción, aparentemente la primera de las seis en concebirse. Beethoven usó textos de Christian Fürtegott Gellert, y tratan sobre como la presencia de Dios se relaciona con la naturaleza, la vida, la muerte y el amor del hombre al prójimo. Debido a que hay pocas relaciones de tonalidad entre las canciones y no hay otros signos unificadores discernibles, por lo general no se las considera un ciclo, sino una serie de canciones unidas acaso por los textos religiosos del escritor. Beethoven, de una fe ambivalente, eligió aquí un tema serio y como era de esperarse en general tuvo éxito al musicalizar los textos. Si bien Beethoven nunca ha sido considerado en la misma altura de Schubert en el ámbito del lieder, su música en el género es mejor de lo que generalmente se considera. 

La primera canción, Bitten (Plegaria), es corta y hace un llamado a Dios para que escuche las oraciones del poeta. El ambiente de la música aquí es ferviente y solemne, como una súplica por el amor y la protección de Dios. La segunda canción, Die Liebe des Nächsten (Amor al prójimo) también es bastante corta. De hecho, las cinco primeras son composiciones comparativamente breves, mientras que la sexta es casi tan larga como las otras juntas. La segunda es más animada que la primera. En la parte B hay una ferviente convicción a medida que la música se vuelve pesada, la canción cierra con las palabras, “Dios es amor, y quiere que ame a mi prójimo”. La siguiente canción, Vom Tode (Sobre la muerte), es lenta y apropiadamente fúnebre.

Sigue después la más larga de las cinco primeras canciones, Die Ehre Gottes aus der Natur (La gloria de Dios en la naturaleza). El tempo es nuevamente lento, pero la atmósfera es más brillante, luminosa, trae a la mente imágenes que evocan las palabras iniciales: “El cielo alaba la gloria de la eternidad; su rugido proclama su nombre”. Gottes Macht und Vorsehung (El poder y la providencia de Dios) es similar en carácter a la última pero más animada. Para muchos, estas dos canciones convocarán el ambiente de los himnos religiosos. Como se mencionó anteriormente, la última de las seis, Busslied (Canción de penitencia), es el más larga de la colección. El texto comienza con las palabras, “Contra ti solo he pecado y muchas veces he hecho mal ante ti …” La poderosa música coincide con el impacto religioso y emocional del texto. Con tempos moderados, Beethoven construye una apasionada canción de confesión y penitencia, ofreciendo un cierre conmovedor para resumir la música de todo este opus. De hecho, el carácter de Busslied presenta la única evidencia sólida para ver a las seis canciones como un ciclo, debido a su grandeza y relaciones textuales con las demás.

Al final, este es un importante esfuerzo inicial de Beethoven en el ámbito vocal. Esta colección de canciones fue dedicada al Conde von Browne.

Fuente: Robert Cummings para allmusic.com

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