Entre música, tecnología e invención

Publicado: agosto 2, 2013 Última Modificación agosto 1, 2013 Por: adminmusica

Daniel Aspuru Guzik

El transductor eólico

Difícil de clasificar, Daniel Aspuru Guzik sigue resistiéndose a los moldes genéricos. Nacido en México en 1978, es músico desde los seis años. Toca varios instrumentos como el piano, la batería, la tabla y los saxofones, también es productor musical, ingeniero de sonido, diseñador electrónico, programador de computadoras e inventor.


¿Qué más sabemos de Aspuru? Es fundador del grupo El Gabinete, mismo que el 27 de julio ofrecerá un cine-concierto, musicalizando el clásico silente de Walter Ruttmann Berlín: Sinfonía de una gran ciudad (Alemania, 1927), como parte del ciclo BandaSonoras 2013 organizado por la Cineteca Nacional.


También es miembro de la agrupación Nine Rain, ha hecho giras por América, Europa, Asia y Sudamérica como músico profesional. Ha participado en múltiples producciones musicales y ha viajado con grupos que cubren diferentes géneros musicales. Daniel ha experimentado con la creación de instrumentos musicales autónomos que no requieren el uso explícito de computadoras. La combinación de ser músico ejecutante con el conocimiento de varias tecnologías lo ha llevado al control de circuitos electrónicos por medio de instrumentos musicales en tiempo real. Sus años de giras, colaboraciones e investigaciones personales se materializaron en su primera creación que combina la tecnología, el arte y la ciencia: el Transductor Eólico (2005), un instrumento analógico/digital/neumático que controla una sección de bambúes usando señales analógicas como fuente.


La compañía mexicana E-Algorab, fue fundada por Daniel y sus socios en 2011; su principal objetivo es el de producir proyectos de alta tecnología y visión a futuro en el internet y orden informático.Le pedimos a Aspuru Guzik que nos contara sobre la importancia que han tenido las dos bandas en su trayectoria y la injerencia de éstas en sus planes actuales, además de platicarnos acerca de su trabajo actual y sus planes futuros.


DA: Nine Rain es un grupo que se fundó hace aproximadamente quince años, yo participo en él desde hace diez como baterista, y en algunos discos toco la tabla hindú, el saxofón e incluso he hecho ingeniería de grabación y mezcla. Definitivamente trabajar con Steven Brown (el vocalista de la banda) ha sido para mí una herramienta didáctica fundamental en mi carrera musical. Antes de tocar con Nine Rain yo tocaba jazz y grababa muchos discos, pero hasta que conocí a Steven fue que comencé a entender lo que es hacer música con concepto, que dijera algo, que proyectara algo, que cada sonido tuviera una justificación y fuera alguna metáfora de algún tema del universo cotidiano. Con Nine Rain también he podido conocer muchos países ya que hemos dado conciertos en ciudades como Berlín, Roma, Amsterdam, Bari, Prato, Zagreb, Belgrado, San Petesburgo, y Perm.


El Gabinete es un grupo del cual soy fundador, y justo estamos cumpliendo siete años de trayectoria. Me ha permitido trabajar con disciplina junto con músicos y hermanos que hemos decidido entregar nuestra labor musical y artística a un proyecto. Puedo afirmar que El Gabinete es una banda de verdad y que seguro durará muchos años más en el aire. También hacemos toda nuestra música a partir de conceptos, historias, reflexiones, enseñanzas, metáforas. Por ejemplo, alguna vez para componer la pieza “La raza cósmica” todos nos dimos a la tarea de leer el libro de José Vasconcelos para poder entender el concepto y hacer la música. En este grupo utilizo muchos instrumentos: el piano, el saxofón, los sintetizadores, la tabla hindú y a veces voces o percusiones. Diálogos entre el presente, el camino y el equilibrio, CC Ollin Yoliztli.


AeH: Por otro lado, ¿en qué momento de tu vida creativa personal te encuentras?
DA: Me encuentro en un momento muy sólido porque tengo muchas herramientas creativas y un equipo de trabajo aceitadísimo como lo es El Gabinete. He estado dedicando mucho tiempo al piano y a la creación de un espectáculo escénico musical con El Gabinete, cuyo guion se basa en una antigua tradición oriental y en escena utilizaremos recursos nuevos. Tengo mucho trabajo ahora, ya que además de la música me dedico a inventar sistemas electrónicos o de computación con fines culturales o artísticos y afortunadamente se ha materializado un proyecto muy grande y afortunado que le planteé a la Academia Mexicana de la Lengua en el cual estaré trabajando durante los próximos cuatro años. En mi vida tiene que haber mucha disciplina y tengo que dedicar la mitad de los días a la música y la otra mitad al trabajo que también disfruto mucho.


AeH: Al inicio de Diálogos entre el presente, el camino y el equilibrio, concierto del 14 de julio, los espectadores presenciamos algunos minutos de improvisación, de dónde vino esto, ¿es un ensayo de alguna composición de tu autoría?
DA: Desde niño se me da improvisar, me puedo sentar en cualquier instrumento y comenzar a tocar música. Obviamente he tenido que ir expandiendo mi lenguaje porque si no me aburro de mí mismo. En este caso dibujé dos imágenes que tenía todo el tiempo en mi imaginación, al tocar la música iba haciendo metáforas entre lo visual y lo sonoro, por ejemplo imaginaba una luna que pasaba por todos sus ciclos, y la luminosidad del astro representaba la distancia entre una nota y otra. La luna era sólo un elemento de uno de los dibujos que representan estos diálogos entre el presente, el camino y el equilibrio.


Fue la primera vez que hice un concierto de piano solo, sin embargo esto era uno de mis sueños desde que tenía como 10 años y les pedía a mis papás que me llevaran a ver a Juan José Calatayud tocar el piano. Me encantaba ver a ese hombre mimetizarse en un piano y volar. A principios de este año decidí que era el momento de hacer un concierto de piano solo y la sala Hermilo Novelo del Centro Cultural Ollin Yoliztli fue una excelente opción.


AeH: Después dimos un salto atrás a Erik Satie y después a nos posicionamos en lo contemporáneo con “Ishmael” de Abdullah Ibrahim; cuéntanos acerca de la estructuración del repertorio tan particular de tu pasado concierto, ¿cuál es el hilo conductor?
DA: Erik Satie es uno de mis compositores favoritos, su música tiene una melancolía implícita y es muy inspiradora para mí. Cada vez que toco una pieza de Satie aprendo más del mundo. Abdullah Ibrahim es un músico de Nueva York que tiene este tema maravilloso que se llama “Ishmael” que es como un mantra en el que el bajo es más fuerte que todo y permite entrar en una especie de trance al músico y al espectador. El hilo conductor del concierto fue la música y las imágenes que te comento que dibujé.


AeH: ¿Qué viene de Daniel Aspuru?
DA: Seguiré entregándome a El Gabinete y al piano, seguro editaré algún disco de piano solo el próximo año, y también algo pasará con un disco que se acaba de publicar hace unos días en Bélgica el cual grabamos Steven Brown, Manrico Montero y yo. Este disco es el primero en el que el centro es el Transductor Eólico, instrumento musical electrónico y neumático que inventé hace diez años. El disco fue editado por Sub Rosa y seguramente estaremos también presentándolo en México y en Europa. Seguiré haciendo música desde el fondo del alma y el corazón mientras pueda seguir haciéndolo y cada vez refinaré más mi lenguaje musical. Todavía falta mucho por delante. También seguramente habrá sorpresas en el camino que ni yo mismo espero.


Autor/Redactor: Ilse De los Santos Urias
Editor: Manuel Zavala y Alons

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