Obras maestras – Pierre Boulez (II)

Publicado: enero 16, 2016 Última Modificación enero 16, 2016 Por: adminmusica



Paavali Jumppanen, piano

Con la Segunda sonata para piano (1948), Pierre Boulez amplió el uso de las técnicas seriales más allá del reino de las alturas a otros elementos musicales como el ritmo y la dinámica. Esto condujo a la noción de “expansión perpetua,” una especie de forma abierta en donde las obras podrían variar ampliamente de una a otra ejecución, además de estar sujetas a una constante revisión. Boulez derivó este concepto del gran poeta francés Stéphane Mallarmé, cuyo Livre era una forma libre que comenzó en la década de 1870 y quedó inconclusa por su muerte en 1898.

La Tercera sonata para piano es la primera obra de forma abierta de Boulez. Fue iniciada a mediados de los años cincuenta y revisada en 1963, pero nunca se concluyó en el sentido habitual. La sonata es descrita por el compositor y otros comentaristas como una obra de cinco movimientos o “formantes” (Antiphonie, Trope, Constellation, Strophe y Séquence); sin embargo, sólo dos, formante 2: Trope y formante 3: Constellation-Miroir han sido publicados. Los otros tres son considerados como “trabajos en progreso.” Boulez estrenó la pieza el 26 de septiembre de 1957, en Darmstadt, donde enseñaba regularmente en los veranos. Sigue existiendo cierta controversia sobre si Boulez o Karlheinz Stockhausen –cuya Klavierstücke XI, obra de forma abierta, también estrenada en Darmstadt en julio de 1957, era el verdadero revolucionario en esta área.

Boulez describió su “forma sonata” en el artículo “Sonata, me veux-tu?” (Sonata, ¿qué quieres de mí?). El movimiento Trope, que apareció impreso en forma de un cuaderno en espiral, consiste en cuatro secciones: Texte, Parenthèse, Commentaire y Glose. Estos pueden tocarse en diversos órdenes. Texte, probablemente el más simple de las cuatro secciones, a menudo aparece en primer lugar, mientras que Commentaire, con su carácter de scherzo juguetón y dramáticos acordes (incluyendo el largo acorde sostenido del final), suena más como una conclusión normal.

La partitura de Constellation -Miroir consta de nueve hojas grandes en seis “constelaciones” –tres son de “puntos” (estructuras en notas individuales, impresas en verde), dos de “bloques” (estructuras basadas en acordes y arpegios, impresos en rojo) y un corto Mélange (que consiste de notas solas y acordes). Constellation -Miroir se toca normalmente en el siguiente orden: Mélange – Puntos 3 – Bloques II – Puntos 2 – Bloques I y Puntos 1, a diferencia de una versión inédita del movimiento que se toca en orden inverso. Algunos elementos dentro de cada una de las seis secciones se pueden ordenar de maneras diferentes. Boulez compara esta estructura con el mapa de una ciudad desconocida en la que el ejecutante “debe dirigirse a sí mismo a través de una apretada red de rutas.” La música de Constellation-Miroir alterna entre pasajes sobrios y delicados y secciones más asertivas y graníticas; es un movimiento remoto, enigmático, con considerable espacio entre sus gestos.

Fuente: allmusic.com

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