Wozzeck

Woyzeck es una poderosa obra de teatro escrita por el malogrado dramaturgo Karl Georg Büchner (1813-1837), quien murió víctima del tifus antes de poder concluirla.

Por Música en México Última Modificación noviembre 6, 2021

Basada en la historia real del soldado alemán Johann Christian Woyzeck (1780-1824), Woyzeck es una poderosa obra de teatro escrita por el malogrado dramaturgo Karl Georg Büchner (1813-1837), quien murió víctima del tifus antes de poder concluirla. Considerado precursor del expresionismo literario alemán, este sórdido texto que aborda los atroces efectos que sobre la mente del desorientado protagonista tienen la abyecta pobreza en que vive, el abuso psicológico sistemático a que lo someten sus superiores y las humillaciones e infidelidad de su mujer, fue adaptado por el músico vienés Alban Berg (1885-1935) en su primera ópera, Wozzeck, obra maestra estrenada en 1925 y que significó la consagración internacional del compositor.

Woyzeck, el texto de Büchner, ha conocido diversas adaptaciones cinematográficas y televisivas desde finales de la década de 1940 (entre las que destacan la realizada por Georg C. Klaren en 1947, la realizada por Werner Herzog en 1979 con Klaus Kinski en el papel protagónico y la realizada por János Szász en 1994), pero Wozzeck, la densa ópera de Berg, aunque ha conocido diversas grabaciones en video que registran puestas en escena en teatros como el Met de Nueva York, la Ópera de Fráncfort o la Ópera Nacional de Amsterdam, solo ha sido llevada a la pantalla con un sentido totalmente cinematográfico en una única ocasión, bajo la dirección del actor y director de teatro y televisión alemán Joachim Hess (1925-1992).

Hijo de un profesor y una violonchelista, Joachim Hess desarrolló una carrera abundante en películas y miniseries televisivas como Hallo, Freddy (1959), Adieu, Prinzessin (1961), Albert Herring (1963), Medea (1965) y Heidi (1978), pero sobre todo en magníficas grabaciones para televisión de óperas —Las bodas de Fígaro (1967), El cazador furtivo (1968), Fidelio (1968), Elektra (1970), La flauta mágica (1971), Los maestros cantores de Núremberg (1971), Orfeo en los infiernos (1973)— en las que participan destacados cantantes como Tom Krause, Arlene Saunders, Edith Mathis, Anja Silja, Theo Adam, Lucia Popp, Gladys Kuchta, Regina Resnik, Hans Sotin, Nicolai Gedda, Dietrich Fischer-Dieskau, Cristina Deutekom y Giorgio Tozzi bajo la batuta de maestros de la talla de Hans Schmidt-Isserstedt, Leopold Ludwig, Karl Böhm, Horst Stein y Marek Janowski. Si bien en estos trabajos Hess hace un dinámico uso de técnicas cinematográficas (close-ups, travellings) que les dan un ritmo y una estética muy particulares, es en Wozzeck (1972) donde hace a un lado las limitantes del espacio teatral para trasladar la ópera a los callejones de una vieja fortaleza alemana y a un bosque y un lago cercanos con el objetivo de conseguir una ambientación propia de un pueblo de mediados del siglo XIX, que es la época en que se desarrolla la tragedia de Franz Wozzeck.

Así, Joachim Hess se suma al grupo de realizadores de televisión y cine que han explorado las posibilidades cinematográficas de grandes obras del repertorio operístico por medio de la interrelación entre el lenguaje y la estructura del cuarto y el séptimo arte. Y el resultado obtenido por Hess —bajo la supervisión artística del compositor, director de orquesta y director de escena suizo Rolf Liebermann (1910-1999), en ese entonces director de la Ópera Estatal de Hamburgo— es sobresaliente en todos los sentidos. En el aspecto fílmico, el realizador conoce muy bien su oficio y hace entrega de una película con excelente ritmo narrativo, sabio uso de la cámara y espléndido tratamiento visual de corte naturalista que acrecienta la sordidez de la historia. De hecho, las escenas en exteriores siempre se desarrollan al amanecer o al anochecer, en un opresivo entorno de paredes descascaradas por la humedad y paisajes envueltos en la niebla que reflejan con su atmósfera gris y desesperanzadora la soledad y el conflicto interno del protagonista. En el aspecto musical, la película también nos ofrece un notable resultado, puesto que al frente de la Orquesta Filarmónica Estatal de Hamburgo y el Coro de la Ópera Estatal de Hamburgo se encuentra el gran compositor y director de orquesta italiano Bruno Maderna (1920-1973), quien nos ofrece una tan dramática como intensa interpretación de la violenta partitura de Alban Berg. Los protagonistas, que como actores salen muy bien librados, con mayor razón dan de qué hablar al hacer gala de sus cualidades vocales, y más tratándose de intérpretes del calibre del barítono alemán Toni Blankenheim (1921-2012), que resulta simplemente soberbio en el papel de Franz Wozzeck, con una dolorosa mirada de indefensión y un sobrecogedor gesto de resignación que revela la lucha interna de su psique fracturada; la legendaria soprano croata nacionalizada austriaca Sena Jurinac (1921-2011), que encarna a una conmovedora Marie, la exprostituta con quien Wozzeck tiene un hijo; el tenor estadounidense Richard Cassilly (1927-1998), que se pavonea primorosamente en sus apariciones como el Tambor Mayor, amante de Marie; el tenor lírico alemán Gerhard Unger (1916-2011) como el arrogante y hosco Capitán, primero en la larga lista de personajes que victimizan al protagonista y, sobre todo, el bajo alemán Hans Sotin (1939), que pasa con pasmosa facilidad de lo burlesco a lo siniestro en su memorable encarnación como el pedante y sádico Doctor. También cabe mencionar la breve aparición del legendario bajo alemán Kurt Moll (1938-2017) en un papel secundario. Con un sonido de generosa calidad, la ópera fue grabada previamente y luego sincronizada con la película en la mesa de edición, pero el trabajo de lip sync es óptimo, quizá uno de los mejores que podemos encontrar, con lo que se evitan esos molestos momentos (abundantes en muchas películas de la época) en que lo que escuchamos no se corresponde con el movimiento de los labios.

En fin, solo nos queda invitar a los amables lectores a ponerse cómodos y disfrutar ese admirable ejemplo de ópera cinematográfica que es el Wozzeck de Joachim Hess.

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