Concierto para arpa y orquesta

Publicado: febrero 27, 2016 Última Modificación febrero 27, 2016 Por: adminmusica



Remy van Kesterenm arpa | Orquesta de cámara de la NJO | Clark Rundell, director

El Concierto para arpa y orquesta, op. 25, de Alberto Ginastera (1916-1983), fue escrito en 1956, y estrenado en 1965 por Nicanor Zabaleta con la Orquesta de Filadelfia, dirigida por Ormandy. Consta de tres movimientos: Allegro giusto, Molto moderato, y Liberamente capriccioso-Vivace.

La obra explota todos los recursos del arpa, desde el lirismo intimista hasta su uso como instrumento de percusión en el primer movimiento. Sin embargo, la falta de experiencia previa de Ginastera con la sonoridad del arpa, le lleva a un frecuente tratamiento en bloques solo-tutti, para no tapar al solista, especialmente en el tercer movimiento.

La obra no es tonal, aunque los movimientos primero y tercero están escritos en Mi bemol. El movimiento primero presenta forma sonata bitemática; al inicio del tercero se presenta la cadenza, con guiños a la afinación de la guitarra, tras la cual el trabajo compositivo se basa en imitaciones entre temas presentados por el arpa y su respuesta en la orquesta.

Los movimientos primero y tercero están impregnados de ritmos argentinos, aunque también recurren a técnicas seriales; algunos pasajes del movimiento tercero no están lejos del Malambo final de Estancia, op. 8a del compositor. Es evidente la relación con Stravinski y Bartok, así como con su maestro Aaron Copland.

Fuente: Ramón Sobrino, notas al programa para la Oviedo Filarmonía

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