Gustav Holst – Los planetas Op. 32

Publicado: octubre 9, 2014 Última Modificación octubre 9, 2014 Por: adminmusica

La década de 1910 marcó una época difícil para Gustav Holst (1874-1934), quien sufríapor esos años una marcada crisis artística y económica. Su primera obra de gran escala, la ópera Sita, no fue merecedora del premio del concurso de composición Ricordi y otras obras importantes de aquel periodo, The Cloud Messenger y Beni Mora, se estrenaron sin gran éxito. En marzo de 1913, Holst recibió una donación anónima que le permitió a viajar a España con Clifford Bax, el hermano del compositor Arnold Bax (y más tarde el libretista de la ópera de Holst The Tale of the Wandering Scholar). Clifford era astrólogo y dada la afición de Holst por esta práctica, se estableció entre ellos una perdurable amistad.
Debido a esta amistad, Holst redescubrió su interés por la teosofía, movimiento filosófico-religioso-esotérico en donde se afirma que sus practicantes entablan una conexión especial con lo divino por medio del desarrollo espiritual. Holst conocía un libro relacionado al tema, “El arte de la síntesis,” de Alan Leo, cuyo capitulado tiene un encabezado precursor de la construcción de Los planetas. Leo divide su libro en secciones basadas en cada planeta, en donde se describen las características astrológicas de cada uno ellos. De hecho, “Neptuno, el místico” tiene el mismo título tanto en el libro como en la suite.

Antes de que Holst comenzara la composición de Los planetas, las dos grandes figuras de la composición del momento, Schoenberg y Stravinsky, habían visitado Inglaterra y su presencia causó revuelo en los círculos musicales. Schoenberg llegó a Inglaterra para dirigir sus Cinco piezas para orquesta Op. 18. Holst estaba presente en este concierto y quedó impresionado. De hecho, la primera versión de Los planetas se titulaba “Siete piezas orquestales”. Por otro lado, Stravinsky llegó a Inglaterra para presentar Le sacre du printemps. Holst debe haber notado el modo no convencional para utilizar la orquesta, porque en el primer movimiento de la suite, “Marte”, la armonía y la métrica parecen estar plagadas de la influencia de Stravinsky. La pieza muestra que Holst estuvo en contacto con sus contemporáneos musicales. Hay evidentes influencias no sólo de Schoenberg y Stravinsky, sino de Debussy. La calidad de “Neptuno” se asemeja a la música de piano debussyana.

Se puede decir que Los planetas es como la progresión de la vida. “Marte” es un rocoso y atormentado principio. De hecho, este movimiento ha sido considerado la más devastadora pieza de música jamás escrita. “Venus” parece aportar una respuesta a “Marte”, un título como “el portador de la paz” soporta esta hipótesis. “Mercurio” puede ser considerado como el mensajero entre nuestro mundo y los otros mundos. Quizá “Júpiter” representa la “flor” de la vida, incluso la célebre melodía central, que más tarde fue arreglada con el texto “me comprometo a ti, mi país”. “Saturno” puede considerarse como indicativo de un posterior estilo de madurez de Holst; de hecho se dice que este era el movimiento de la suite preferido del compositor británico. A través de “Saturno” se puede decir que la vejez no es siempre tranquila y feliz. El movimiento puede mostrar la lucha permanente por la vida contra las fuerzas sobrenaturales. Esta noción pudiera ser algo descabellada, pero la música parece dar crédito a esta interpretación. “Saturno” es seguido por “Urano, el mago”, peculiar scherzo que muestra un clímax musical sólido antes de que la tranquilidad del coro femenino de “Neptuno” hechice con su sonoridad etérea.

Holst nunca escribió otra pieza del corte de Los planetas. Odiaba a su popularidad. Cuando le preguntan por su autógrafo, les daba una hoja mecanografiada donde decía que él no daba autógrafos. El público le demandaba más música como esta, pero su música posterior parecía incumplir tal espectativa. De hecho, después de escribir la obra, negó publicamente su creencia en la astrología, aunque se sabe que gustaba de predecir los horóscopos de sus amigos. ¡Qué irónico que la pieza que hizo su nombre famoso en todo el mundo le generara tanta contradicción!
Los planetas se estrenó en un concierto privado en 1918 con Sir Adrian Boult, evento auspiciado por Henry Balfour Gardiner como un regalo a Holst. Balfour Gardine también fue responsable de los estrenos de Dos cuadros orientales y The Cloud Messenger. La primera interpretación completa de la pieza fue dirigida por Albert Coates en Sala de la Reina en 1920.



– Marte, el portador de la guerra
– Venus, el portador de la paz
– Mercurio, el alado mensajero
– Júpiter, el portador de la jovialidad
– Saturno, el portador de la tercera edad
– Urano, el mago
– Neptuno, el místico


Comentarios

Suscríbete y recibe lo mejor de Música en México

Escucha música clásica en línea aquí