Pli selon pli de Pierre Boulez

Publicado: enero 23, 2016 Última Modificación enero 23, 2016 Por: adminmusica

Ensemble Intercontemporaine | Matthias Pintscher, director

Pasaron décadas para que Pli selon pli (1957-1962) adquiriera la forma que hoy conocemos. Esta era una característica de Boulez, quien creía que la música no debía ser fijada en una única versión, sino considerarla como un fenómeno evolutivo que devenía en varias versiones posibles. Ello le llevó a revisar constantemente sus partituras.

Pli selon pli para soprano y gran orquesta usa cinco textos de Stéphane Mallarmé, el gran poeta francés, que definen sus movimientos. Estos son: Don, Improvisation I sur Mallarmé “Le vierge, le vivace, et le bel aujourd’hui,” Improvisation II sur Mallarmé “Une dentelle s’abolit”, Improvisation III sur Mallarmé “À la nue accablante tu y, finalmente, Tombeau.

No sería de extrañar que, en retrospectiva, esta obra fuera considerada el cierre de “el primer Boulez,” que desde 1945 a 1960 trastornó el pensamiento, la escritura y la escucha musicales más que cualquier compositor de su generación. La imponente obra, de una total perfección lógica y sensible, a su vez autentifica un enfoque que a través del serialismo define la “obra abierta”, e inicia el estilo de los años venideros.

La génesis de la compleja obra, refleja incertidumbre y ambición. Cabe citar aquí una línea de tiempo:

* En 1957, Boulez compuso dos improvisaciones sobre Mallarmé, para soprano y ensamble de percusión: Le vierge… y Une dentelle s’abolit. Estas dos obras se publican por separado y de hecho se ejecutaban como piezas independientes.

* En 1959, agregó una tercera improvisación “À la nue accablante tu” escrita para soprano, ensamble pequeño y percusión.

* El mismo año, él comenzó Tombeau, del poema de Mallarmé: Tombeau de M. a Verlaine. La pieza es para soprano y gran orquesta.

* En 1960, conjunta en una sola obra las piezas citadas con Don (para piano solo, inspirada en el poema homónimo de Mallarmé) que se instrumenta para soprano con orquesta) en Pli selon pli.

* En 1984, Boulez revisa la Tercera improvisación y en 1989 reoquesta Don.



Don (de Don del poema)


Un violento acento tutti instaurador. La voz cantada o hablada según su conveniencia anuncia sobre un murmullo orquestal el verso inicial del corto poema de Mallarmé (el Don del poema): “te traigo el niño de una noche idumea.” Esta primera pieza puede dividirse, al servicio de la exposición, en cuatro frases sucesivas.



Improvisatión I: Le vierge, le vivace et le bel aujourd’hui / “La virgen, el viváz, el hermoso presente”



Escrita para soprano y ensamble instrumental (38 músicos, entre ellos 8 percusionistas), se canta un poema que es la evocación simbólica de la dificultad del acto creador para el poeta “Es un fantasma a quien su resplandor gobierna.” Las cuatro estrofas del soneto están en posición 1, 3, 5 y 7, seguidas de un comentario instrumental más o menos desarrollado en posición, 2, 4, 6 y 8. Las formaciones instrumentales varían cada pieza edificando simetrías de dos en dos. El canto agota los diferentes matices de la oposición entre silabación (una nota por sílaba: anuncia el 1 y 7) y melismación (más notas por sílaba: anoncian el 3 y 5). Así, la forma es dada por el mismo poema, como ocurre en las dos otras improvisaciones.



Improvisation II: Une dentelle s’abolit / “Un encaje se suprime”


El movimiento de este poema pasa de un estado a otro, de la esterilidad a la eclosión, a la creación, por medio de una mandora (una suerte de laúd) que, a la vez de objeto sonoro, tiene una función matriarcal.

La forma de esta improvisación obedece a la del soneto y rescata la idea de correspondencia entre los términos de dos grandes ciclos, el de los dos cuartetos y el de los dos tercetos. Pero el sistema de correspondencias pone en juego más parámetros que interactúan entre ellos de manera que constituyen una compleja sucesión: 9 instrumentistas, de los cuales 4 son percusionestas; parametros de vocalización: melismáticos (1er cuarteto), o bien silábicos, pero libres. La voz anuncia una frase de una sola respiración, definiendo así el tempo de la secuencia (2º cuarteto); parámetros de tempo, no organizados periodicamente: andante alla breve, lento-flexible, bastante vivo, vivo, etc.



Improvisation III: “A la nue accablante tu” / “Mudo ante la abrumadora nube”


Esta tercera improvisación extiende la duración de las piezas precedentes. Ella introduce y generaliza notablemente el principio de la variabilidad, que se aplica bien a los modelos instrumentales que emplazan con exactitud las secuencias cantadas, que permiten opciones a la cantante (la soprano tiene siempre la opción entre dos línas del canto).

Sin embargo, esta variabilidad, que se aproxima al máximo al ideal de Mallarmé del Livre, no puede ser percibida en la escucha.



Tombeau “Tumba”


La última pieza del ciclo es un gran poema orquestal donde es abandonada toda idea de variabilidad. Comentario, meditación, amplificación sonora del duelo principal del soneto (quarteto vs. terceto), se presenta en dos partes, la introducción más y más apremiante de las cuerdas divide rotundamente en la escucha los dos momentos de esta meditación.

Al final, en una gran flexión del tempo, la voz anuncia un solo verso: Un poco profundo arroyo calumnia… comienza una coda de largas y tenues resonancias. La voz responde: …la… y sobre una última reanudación de los instrumentos, exhala la última palabra sin cantar: muerte, en ese momento un gran tutti orquestal devuelve como último evento el mismo acorde con el que Don dio inicio.

Fuente: IRCAM / Obras de Pierre Boulez

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