Sonata para violín no.2 op. 94a de Sergei Prokofiev

Publicado: mayo 19, 2019 Última Modificación mayo 19, 2019 Por: Música en México

Richard Lin, violín; Natsumi Ohno, piano

 

Esta obra se basó en la Sonata para flauta del mismo compositor escrita en 1942, y arreglada para violín un año después, cuando Prokofiev vivía en Perm en los Montes Urales, un refugio remoto para artistas soviéticos durante la Segunda Guerra Mundial. Prokofiev transformó la obra en una sonata para violín ante la invitación de su amigo cercano, el violinista David Oistrakh. Fue estrenada el 17 de junio de 1944 por Oistrakh y Lev Oborin.

Pero las transcripciones no terminaron ahí. También hay versiones para clarinete y para fagot; Ambos han sido grabados en múltiples ocasiones. William Ludwig y Nadina Mackie-Jackson han grabado la sonata con fagot, y cada uno tiene su propia transcripción.

«La pieza está bastante bien para el fagot y creo que el carácter del instrumento se adapta a ella», comenta Sue Heineman. “Tenemos un puñado de gemas para nuestro instrumento y mucha música perfectamente agradable, pero algunos de nosotros elegimos complementar esto, creyendo que la transcripción de una gran pieza puede ser tan viable como un trabajo compuesto para nuestro instrumento.”

Prokofiev dijo que

«quería escribir la sonata en un estilo clásico, suave y fluido».

Estas cualidades son evidentes en el primer movimiento, cuyos temas principales son líricos y elocuentes. El Scherzo, en la menor, rebosa con una ingeniosa y enérgica escritura en forma de saltos, rápidos cambios de registro y ritmos muy marcados, mientras que el breve y expresivo movimiento lento posee, en palabras de Alan Rich, «la ternura de un andante de Mozart…» El final pasa por varios cambios de humor y tempo. En sus páginas finales se precipita con calidez a un cierre emocionante.


Fuente:

  • Robert Markow para The Kennedy Center
  • Wikipedia

Comentarios

Suscríbete y recibe lo mejor de Música en México

Escucha música clásica en línea aquí