Suite orquestal no. 1 en do mayor, BWV 1066

Publicado: febrero 8, 2017 Última Modificación febrero 8, 2017 Por: adminmusica

Amalgama entre los estilos francés e italiano

 

Orquesta Barroca de Amsterdam, dirige Ton Koopman

 

Es incierta la fecha de composición de la Suite orquestal no. 1 en do mayor, la primera de las cuatro suites orquestales. De hecho, el score no se ha encontrado. Lo que existe son una serie de partes instrumentales escritas para su ejecución. También se ha determinado que las partes fueron copiadas alrededor de 1724 y que uno de los copistas principales era un músico de Leipzig llamado Meissner. Este es el primer ejemplo conocido de música orquestal secular generado por Bach en Leipzig. Su posición como cantor de Santo Tomás no cubría este tipo de asignaciones. Algunos adornos estilísticos sugieren que la composición pudiera ser de un periodo previo a su llegada a esa ciudad. Se cree que probablemente escribió la música en su puesto previo en Cöthen y que hizo copiar las partes en Leipzig para algún evento no determinado hasta ahora.  

 

La suite orquestal estaba entre las formas musicales fronterizas entre el mundo del arte y el mundo del entretenimiento en el siglo XVII. Este género es también conocido como ouverture, que se piensa está derivado de fragmentos de operas y ballets franceses. Dichas obras eran populares en las cortes alemanas, que estaban enamoradas con el estilo francés de la época. El inicio de la suite es inconfundiblemente francés; la lenta y grandiosa obertura con sus ritmos punteados da lugar a una escritura solista vertiginosa en la sección intermedia, que también ostenta contrapunto y algunas cualidades concertantes como un distintivo ritornello. Esta característica de concierto es donde Bach comienza a separarse de los gustos estrictos de sus patrones y las obras de sus contemporáneos, al combinar el estilo de obertura francesa y el sabor del concierto italiano. Muchos expertos en Bach estarían de acuerdo en que parece estar más orientado hacia el brillante estilo italiano de Vivaldi y los Scarlatti.   

 

Entre las cuatro suites orquestales, la primera, en do mayor, es la mas tradicional. Su instrumentación para dos oboes, fagot, continuo y cuerdas es tan ortodoxa como sus armonías y movimientos de danza que contienen dos danzas distintas del mismo estilo en el mismo movimiento. Por ejemplo, el tercer movimiento se integra de dos gavotas diferentes. Bach tiene algunos trucos que dan a esta suite inaugural su carácter particular, como cambiar la instrumentación de los menuets de forma que el primero es con todo el ensamble mientras que el segundo es con el conjunto reducido. Un acercamiento minucioso a esta música revela la aproximación más ligera que tuvo Bach en comparación de, por ejemplo, los Conciertos de Brandenburgo. El resultado no es muy demandante a la escucha, aunque los músicos tocan figures muy complejas que parecen fáciles. Esta no es la música más demandante del compositor, pero es bastante disfrutable e incluso emocionante.

 

Fuente: John Keillor para allmusic.com

 

La Suite orquestal no. 1 de J. S. Bach será interpretada por la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México este 11 y 12 de marzo dentro de su Temporada 2017. Para mayor información, consulte cartelera.  

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