El arte y la música: una bella exposición en el Museo del Palacio de Bellas Artes.

marzo 20, 2016

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Estatuilla griega de Apolo. 300 a. C. Anónimo.


La muestra explora el diálogo entre el arte y la música, desde la antigüedad y hasta nuestros días. Acerca al público a los enfoques y análisis teóricos sobre la influencia de la música en el arte a través de una perspectiva interdisciplinaria sobre las coincidencias y diferencias conceptuales que han existido entre la imagen y el sonido a lo largo del tiempo y de las conexiones musicales entre las artes de Asia, África, el continente americano y Europa.

 

Más de un centenar de piezas elaboradas en diversas técnicas ofrecen un amplio panorama de la iconografía de la música en las artes plásticas, y examinan los motivos de la música y su naturaleza simbólica en las obras de arte, con la antigüedad grecorromana como punto de partida, y pasando por las sociedades prehispánicas hasta las expresiones de artistas de la modernidad.

 

La música tuvo un importante papel en la antigüedad clásica. Los panteones presentaban a dioses y héroes portadores de un encanto seductor gracias a su capacidad de tocar música, hechizando a hombres y bestias. En el mundo prehispánico la representación del objeto musical evocaba las actividades del hombre en su contexto socio-cultural; en la agricultura, por ejemplo, el acto ritual del hombre que toca la flauta, el silbato, el cascabel o el tambor, era un acercamiento a alguna divinidad que favorecía dicha actividad.

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La musa Erato y su lira. 1895. John William Godward.

 

La música y sus rituales 
Las civilizaciones de todo el mundo han tenido en común la necesidad de reunirse para compartir momentos de celebración o espiritualidad. Así, las escenas de corte ritual dan testimonio de los actos de celebración populares.

 

La música ha sido parte fundamental de la vida cortesana en todo el mundo; las altas esferas de la sociedad (representantes de las buenas costumbres y la cultura) hacían alarde de la virtud y el refinamiento propios de quienes ocupaban el poder.

Por otra parte, la música se ha visto siempre ligada por los temas del amor y el galanteo. La música se convierte en un tema y pretexto para el encuentro amoroso.

El vínculo que une a la música con el reino espiritual es muy antiguo. A menudo, los componentes sonoros y visuales pretendían instruir a los fieles, inspirar devoción y fomentar la espiritualidad.
El teatro y la danza han inspirado desde hace tiempo a los artistas y han ocupado un lugar prominente en el imaginario artístico desde la tradición japonesa del teatro kabuki, hasta el Moulin Rouge de París y el Broadway de Nueva York.

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De mulato y mestizo nace mulato, un saltapatrás. 1720. Círculo de Juan Rodríguez Juárez.

 

Formas musicales 
Los artistas han explorado el potencial de las artes visuales para expresar los tonos y ritmos. El Ragamala es un género de pintura en la India que se desprendió de una tradición musical basada en la improvisación, de modo que cada pintura evoca tonos musicales y estado de ánimo. En el arte moderno muchas pinturas se pueden entender como una respuesta emocional del artista ante la música que estaba escuchando mientras pintaba.

 

A partir de la abstracción, la pintura moderna se liberó de lo figurativo y se volcó a experimentar con la forma, el color y las dimensiones. Los lenguajes, tanto el plástico como el musical encuentran coincidencias, las composiciones se equiparan a la creación de armonías, al tiempo que se reinterpretan los conceptos de melodía y ritmo.

Hacia la década de los setenta, los artistas se concentraron en los elementos básicos. El minimalismo trabajó con ritmos a partir de formas y colores elementales que plantearon la idea de la ausencia como otra forma de representación; el vacío y el silencio se volvieron también elementos compositivos.

 

Una fecha que marcaría un antes y un después dentro de la cultura popular contemporánea sería el año 1968, y tiene al rock como la banda sonora que atestigüó importantes cambios en la sociedad. Esta revolución dio origen a un extraordinario género en el arte: el cartel de rock. Las llamativas combinaciones de color y forma emulaban los sorprendentes sonidos de la música y las experiencias provocadas por los alucinógenos que inspiraron el movimiento psicodélico.

 

Museo del Palacio de Bellas Artes, Ave. Juárez. Abre a las 10:00 a.m.

Fuente: guiarte.com

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