Los maestros cantores de Núremberg, desde el Met

Publicado: diciembre 7, 2014 Última Modificación diciembre 7, 2014 Por: adminmusica

por Ricardo Rondón

El 13 de diciembre a las once horas se transmitirá la nueva producción del Metropolitan Opera de la única ópera cómica de Wagner, Los Maestros Cantores de Núremberg. La obra lleva libreto del compositor y se estrenó en el Teatro Nacional de Munich el 21 de junio de 1868. Aquí observamos un Wagner muy lejos de las expresiones admirables del Anillo y Tristán e Isolda. Con un dominio supremo de los recursos musicales y su infalible instinto teatral, Wagner creó una ópera que exhibe humor, gentileza, alegría, y algunas maldades propias de todo ser humano, siendo la principal, la envidia. Ya no estamos en un mundo de dioses y héroes legendarios sino en un marco real en donde nos conectamos de inmediato. Es el mundo del éxito y fracaso representados por un concurso de canto en donde el mundo de frustración de Hans Sachs, y el triunfo amoroso de Walther y Eva, muestran una calidad humana nunca antes vista en este compositor. Es música romántica, con antiguos corales alemanes, canciones callejeras y trovadores con laúd. Nació ocho años después de Tristán y más de una década de los dos primeros dramas del Anillo. Wagner regresa a los conceptos clásicos de la ópera con arias, conjuntos, escenas corales, procesiones y danzas. Todo se integra para que esta enorme creación produzca flores en el gran final. Para darle un toque cómico al argumento, incorporó la comicidad del concurso de canto y la figura grotesca de Beckmesser, el ridículo defensor del status quo en el arte y símbolo de los críticos que continuamente atacaban a Wagner. La flecha naturalmente es para Eduard Hanslick. Wagner adquirió una nueva estética musical destruyendo leyes y conceptos y produjo la libertad de expresión que nos maravilla en sus cinco largas horas.

La acción de Die Meistersinger toma lugar en Núremberg durante sl s. XVI.

Acto 1. Interior de la iglesia de santa Catalina. Walther von Stolzing, un apuesto caballero, conoce a Eva, hija de Pogner, el orfebre. Es amor a primera vista. . Walther se entera que Pogner ha prometido la mano de su hija al ganador del próximo concurso de canto. El cascivano Beckmesser espera ser el triunfador. Walther anuncia sus deseos y los Maestros Cantores lo ponen a prueba. David, un aprendiz y amante de Magdalena, la nodriza de Eva, le da unas instrucciones extrañas. Beckmesser lo califica muy bajo y con crueldad y saborea el fracaso de Walther. Un sabio zapatero, Hans Sachs, nota poesía y talento en el joven y se propone a ayudarlo.

Acto 2.- Una calle que muestra las casas de Hans Sachs y Pogner. Sachs recuerda la belleza de la voz de Walther cuando sale Eva para confiarle que se fugará con Walther, gane quien gane el concurso. La llegada de Beckmesser obliga a los amantes a esconderse. Beckmesser canta una horrible serenata para Eva y Sachs no detiene los martillazos en los zapatos obligando al “trovador” a equivocarse. Le dice a Backmesser que dejará de interrumpirlo si le permite calificarlo. El resultado es un desastre y el ruido despierta al vecindario. Desde la ventana Magdalena le dice a Beckmesser que se calle. David cree que la serenata es para ella y le propina una golpiza al “rival”. Se arma un escándalo en donde Sachs mete a Walther en su casa y Eva se encierra en la suya. La quietud domina la noche y el vigilante nocturno anuncia la hora y la tranquilidad.

Acto 3.-El taller de Sachs. Walther ha pasado la noche aquí y le habla al zapatero de una melodía bellísima que ha invadido su ser. Escribe dos versos y se va a preparar para el concurso. El tercer verso será improvisado. El taller está vacío y entra Beckmesser y se roba los versos. Llega Eva para que Sachs le arregle un zapato, con ella están David y Magdalena. Eva descubre lo humano, bueno y generoso que es Sachs y es obvio que el está enamorado de ella. Unen sus voces en un Quinteto de indescriptible belleza.

La escena final toma lugar a las orillas del río Pegnitz. Con toda pompa arranca el evento. Sachs se dirige a la congregación y alaba la seriedad y humanidad de los compromisos de este concurso. Beckmesser empieza y hace un mazacote con la melodía principal y otra de su propia cosecha. Resulta un fiasco espantoso. Sachs llama a Walther y ante el asombro de la congregación canta maravillosamente una radiante melodía que obliga a los Maestros Cantores a reconocer su talento y le otorgan el premio. Eva lo corona y el caballero obtiene su mano

El elenco del Met lo encabezan Johann Reutner, Johan Botha y Annate Dasch, con James Levine en el podio.

Los esperamos en el Auditorio Nacional, sábado 13, a las 11 horas.

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