Sonata breve para violín y piano (1930)

Publicado: septiembre 24, 2016 Última Modificación septiembre 24, 2016 Por: adminmusica



Melanie Rivera, violín | Weronika Chodakowska, piano

El manuscrito de la Sonata breve para violín y piano data del 2 de diciembre de 1930, lo que indica que la pieza fue escrita durante el quinto año de los estudios de Ponce en la Ecole Normale de Musique de París. La primera interpretación de la pieza tuvo lugar en 1934 en la misma institución con Aurelio Fuentes en el violín y la pianista Hélen Huvelin. La única edición existente salió en el mismo año bajo la casa G. Schirmer.

Ponce vivió en París de 1925 a 1932, y fue durante este periodo que su técnica compositiva se modernizó bajo la guía de Paul Dukas (1865 – 1935) y Nadia Boulanger (1887 – 1979). Muchas de sus composiciones de este periodo incorporaron elementos asociados con los estilos neoclásico e impresionista, y la Sonata breve emplea características específicas del neoclasicismo francés, como claridad y brevedad formal, modalidad, politonalidad, construcción temática basada en relaciones interválicas, , inestabilidad tonal y un uso extendido de cromatismo y disonancia.

Uno esperaría que Ponce adoptara las influencias de sus maestros y contemporáneos sin reservas, pero siempre se negó a abandonar del todo sus convicciones sobre la tonalidad e introdujo elementos modernos a su música en dosis cuidadosamente medidas. En su libro Nuevos escritos musicales, Ponce expresó su opinión franca sobre el tema de la música moderna:

“La atonalidad, con su inseparable compañero, el aburrimiento, espantó al publico de las salas de concierto y los músicos de verdadero talento tuvieron que hacer uso de la inspiración popular para volver a ganar el entusiasmo de los amantes de la música. Manuel de Falla, Igor Stravinsky, Prokofiev, Bartók, y otros se dieron cuenta que el concepto de tonalidad es necesario en la creación musical. Pero el suyo no es el mismo concepto tonal que se seguía por los maestros clásicos o románticos. La inestabilidad modal, la frecuencia de modulaciones temporales y el encadenamiento de las llamadas disonancias sin preparación, cambiaron el aspecto exterior de la música contemporánea e iniciaron un nuevo ciclo en la evolución de la música.”

Es evidente que Ponce no buscaba revivir las formas clásicas, porque estas ya estaban en su música, pero balanceó y abrevió sus obras de este periodo. Por ejemplo: Sonatina para piano (1930), Cuatro miniaturas para cuarteto de cuerdas (1927) y Tres preludios para cello y piano (1931).

Los esfuerzos de Ponce de modernizar su música causaron controversia en México. Había reclamos de los conservadores, quienes no querían cambio alguno en su estilo romántico, así como de los vanguardistas, quienes consideraban sus intentos vagos y poco convincentes. Pese a todo, nunca se confinó asimismo en una sola idea de expresión estética y respondió de manera ecléctica al reto experimentar con varios estilos y técnicas.

Fuente: Covarrubias Ahedo, Virginia, “Three Main Chamber Music Works for Strings and Piano by the Mexican Composer Manuel M. Ponce”. Ensayo doctoral para la Universidad de Miami, Coral Gables, 2008.

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