L’amour, con Juan Diego Flórez

Agosto 26, 2014 12:10 am

por Ricardo Rondón

El tenor superestrella del bel canto Juan Diego Flórez regresa a los estudios para su primer recital de arias francesas. Flórez ha elegido un programa que rinde tributo al repertorio francés, de Donizetti hasta los desbordes amorosos de Charles Gounod y Massenet y algunas obras poco escuchadas de Boieldieu y Adam. De inmediato captamos que en esta ampliación de repertorio el tenor peruano muestra una identificación y relación química con cada uno de los personajes que interpreta. Aquí nada huele a estudio sino al mundo lírico en el más alto nivel, soberbiamente cantado y transmitido. Flórez se encuentra en refulgente voz explayando su penetración vocal y psicológica con envidiable musicalidad y belleza de timbre. Seguramente vamos a escuchar muchas nuevas creaciones que van a generar admiración y emoción. Dos selecciones de La Dame Blanche, de Adrien Boieldieu, exhiben su admirable línea de canto y proyección del contenido romántico de la música que es irresistible. Una de las obras más bellas de Georges Bizet es La Jolie Fille de Perth y el tenor recibe su momento en el sol en A la voix d’un amant fidéle, soberbiamente cantada y que muestra de lleno lo ideal que está Florez en la lírica francesa, hoy día descuidada precisamente por falta de intérpretes de esta altura. Llegamos a La Favorite de Gaetano Donizetti, músico italiano que compuso la ópera en francés. El argumento es el amor que profesa un joven noble por la amante del rey. Se siente la pasión de un enamorado deslumbrado por la belleza (que no siempre se ve en el escenario) de la tal “Favorita”. El tenor escala los terroríficos agudos con seguridad, aplomo y belleza de timbre. El excelente bajo Sergey Artamonov brilla como el Monje Baltazar. Son dos estrellas en música que deberá escucharse con mayor frecuencia pero conjuntar un elenco es retador. Nos vamos a Berlioz y su monumental Los Troyanos en donde Iopas alaba al dios Ceres en una corta pero crucial intervención. Nuestro tenor belcantista favorito le hace honor a este gran compositor. Para los amantes de los agudos y sobreagudos, allí está la famosa escena de Le postillon de Longjumeau, ópera de Adolphe Adam. Es un narrativo que corona sus estrofas con agudos cada vez más altos y Flórez sirve este platillo con deliciosos resultados y absoluto dominio de la extensión vocal. Nos vamos al mundo romántico de Lakmé, de Leo Delibes, una sacerdotisa india que se enamora de un oficial inglés. Ella es correspondida pero el padre de la joven es un fanático que provoca el suicidio de la bella Lakmé. Fantasie aux devins mensonges es una joya lírica impecablemente vocalizada y con radiante pasión juvenil. Dos escenas de Werther, esa obra maestra de Jules Massenet encuentran en Flórez a un futuro intérprete de esta romántica tragedia. Los recuerdos de Werther (Massenet) culminan en el desborde pasional de Pourquoi me reveiller?. Nos vamos a Ambroise Thomas y su Mignon, una ópera que fue muy popular y que hoy día casi no se escucha. Ojalá y venga pronto una grabación moderna porque ya existen artistas que podrían hacerle justicia. Desde luego Florez es uno de ellos y en Oui je veux par le monde se regocija en el estilo. La Belle Helene de Jacques Offenbach es una parodia de la Grecia antigua y sus personajes son bastantes “risqués”. La salida de Paris es con un relato de cómo Venus lo prefirió y hasta la dio una manzana. La proliferación de agudos y ritmos ideales indican que Flórez debería darnos más del mundo de la opereta francesa. Este espléndido recital termina con una de las joyas más brillantes y emotivas de Charles Gounod, Ah! Leve-toi soleil, que Romeo canta a Julieta al pié de su balcón. Pocas escenas son tan melodiosas y apasionadas y la extensión vocal es casi de terror, pero no para Flórez que sonríe con la voz al escalar las cimas musicales. Es un papel perfecto para el futuro. Pocos recitales tan completos y satisfactorios como éste que deberá refrendar el extraordinario éxito de artista. Este CD Decca es un placer de principio a fín. Roberto Abbado es el excelente director que, frente a la Orquesta y el Coro del Teatro Comunale de Bologna, le hace justicia al extenso repertorio y apoya a su solista sin descuidar el balance orquestal. El sonido es excelente y hay textos completos. Este CD está en nuestra lista como uno de los mejores lanzamientos del año. Recomendado sin reservas.



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