Henri Dutilleux (1916-2013)

Agosto 10, 2016 11:14 pm

Compositor francés, alumno del Conservatorio de París, ganador del Prix de Rome en 1938; profesor de la Escuela normal de música y, a partir de 1970, del Conservatorio de París. Ha compuesto entre sus obras, el ballet El lobo (1953), dos sinfonías (1950,1959), Métaboles (1964), Todo un mundo lejano (1968-70) para violonchelo y orquesta, el cuarteto Así la noche, Timbres, espacio movimiento.

 

Todo un mundo lejano (1968-1970)

 

“Dutilleux intenta conseguir un ambiente misterioso a través de una expresión moderna y fácilmente perceptible. Parte del hecho de que la música, en sí misma, posee una naturaleza mística de la que adolecen las otras artes, de forma que lo irracional y lo etéreo, incluso la pureza, se convierten en elementos fundamentales de su obra. El Concierto para violonchelo y orquesta es casi una declaración de principios: el mismo subtítulo de la pieza está tomado de un poema de Baudelaire (Todo un mundo lejano) y las cinco secciones de que consta (Enigma, Vértigo, Marejada, Espejos, Himno) se  convierten en claras alusiones al universo sonoro de Debussy: evocación de un mundo ignoto, imaginario, poblado de sueños. En Dutilleux existe la convicción de que en el ritmo de la vida del hombre hay un momento en el que se es más susceptible a esas voces extrañas y fantasmagóricas: es la noche. Y la noche será la referencia directa de dos de sus obras principales: el cuarteto Así la noche y Timbres, espacio, movimiento.

 

Así la noche (1976)

 

Si formalmente el cuarteto significa una continuación de las preocupaciones ya exhibidas en la Primera sinfonía, acerca de la organización del tiempo musical, Timbres, espacio y movimiento y Métaboles forman un díptico en el que la naturaleza se halla muy presente, aunque bajo formas distintas. En Métaboles se sugiere una concepción casi mística del universo, donde la noción de infinito es evocada musicalmente por medio de un material sonoro que remite a la estética desplegada por Edgar Varese, justamente por la irrupción de los timbres exóticos. Según el autor, Métaboles se articula “como una especie de epifanía sonora del eterno movimiento de las metamorfosis naturales que se encuentran en el seno del mundo real”. Métaboles, como intento de afirmación física de una plenitud, está muy cerca de un tema afín a los poetas simbolistas, no en vano el último movimiento de la pieza, “Flamboyant” (llameante), hace referencia al fuego como símbolo de la purificación y la transformación”.

 

Fuente: Francisco Ramos, La música en el siglo XX, una guía completa, Turner Música, Madrid, 2013.

Métaboles (1964)

 

Conozca y disfrute de Metábolas, de Henri Dutilleux, con la Orquesta de Minería, el sábado 13 (20h) y domingo 14 de agosto (12h), dirigida por Carlos Miguel Prieto.  Sala Nezahualcóyotl, Centro Cultural Universitario. En el mismo programa, el Concierto no. 5 de C. Saint-Saëns y la Sinfonía fantástica, de H. Berlioz.

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