Carlos Chávez en la óptica de Yolanda Moreno

Publicado: septiembre 5, 2019 Última Modificación septiembre 7, 2019 Por: Música en México

“La poderosa figura de Carlos Chávez domina en una forma múltiple el escenario de la música mexicana durante la segunda, tercera y cuarta décadas del siglo veinte. La finalidad del arte sonoro en México, sus perspectivas de progreso, su difusión y finalmente – lo que es más trascendental – una buena parte de la renovación técnica, temática y estilística en la composición del siglo 20 se debió fundamentalmente a la acción múltiple y a la voluntariosa creación personal de Chávez”. 

Así describe la relevancia de Chávez la pianista y estudiosa de música mexicana Yolanda Moreno Rivas en su libro Rostros del nacionalismo en la música mexicana, un ensayo de interpretación, publicado hace treinta años. 

“El caso de Carlos Chávez es excepcional en la historia del arte mexicano: pocas veces ha sido dado a un músico la posibilidad de influir de manera tan contundente y prolongada en el desarrollo del arte de su país. Chávez fue, a más de compositor, un hombre público, un funcionario, un educador y un político en el sentido más estrecho. En ocasiones, las acciones públicas y propagandistas de Chávez como político oscurecen el sentido mismo de la obra de Chávez como músico.  Pero muy frecuentemente – y tal vez más de lo que él mismo hubiera deseado – las pasiones del hombre público, su abundancia panfletaria, sus contradicciones ideológicas iluminan sin ambigüedades una parte muy importante de su obra de compositor: aquella que puede ser reconocida como abierta y provocadoramente nacionalista o indigenista”. 

“En su conjunto, la obra trascendente de Chávez se encuentra unificada por una imperiosa voluntad formal que se manifiesta por igual en obras tan disímbolas como los ballets indígenas Los cuatro soles (1925), El fuego nuevo (1921-28) o Caballos de vapor (1926-1927), su serie de sonatas instrumentales, sus conciertos para cuatro cornos (1929-1937), piano (1938-40), violín (1948-1950) y trombón (1977), sus cinco sinfonías (1932.1953) y aún en obras de naturaleza más abierta y experimental como Tambuco (1965), los Solis para diversos grupos instrumentales y Discovery (1969).

“Cada obra demuestra en forma diferente que la preocupación central de la música chaviana es la de la estructura. Nada de extraño tiene que tras el artista revolucionario se ocultara un músico que necesitaba ante todo incorporarse a una tradición, a un pasado histórico universal, apropiándose de una técnica severa que lo alejara definitivamente del amateurismo tan frecuente en la música mexicana de pasado reciente”.

Fuente: Yolanda Moreno Rivas, Rostros del nacionalismo en la música mexicana, un ensayo de interpretación, México, Fondo de Cultura Económica, 1989.

Ver video: Carlos Chávez – Toxiuhmolpía, El fuego nuevo, ballet azteca

Comentarios

Suscríbete y recibe lo mejor de Música en México

Escucha música clásica en línea aquí