Concluye el 40 Foro de Música Nueva

Publicado: octubre 14, 2018 Última Modificación octubre 14, 2018 Por: adminmusica

El domingo 14 de octubre, en el Conservatorio Nacional de Música, se llevó a cabo la clausura de la edición 40 del Foro Internacional de Música NuevaManuel Enríquez (FIMNME) con un concierto a cargo de la Orquesta de Cámara de Bellas Artes (OCBA), bajo la dirección del maestro huésped Juan Trigos.

Este programa, que marcó el fin de la celebración del 40 aniversario del encuentro, estuvo marcado por el estreno mundial del Homenaje a Sor Juana, de Víctor Rasgado, y la revisitación a una serie de obras que se han interpretado en ediciones anteriores del Foro, a manera de recuento de cuatro décadas de actividad.

Se trata de un programa que reunió obras de compositores mexicanos: Homenaje a cuatro, de Alicia Urreta; Candelabra III, de Ricardo Zohn-Muldoon; Concierto núm. 1 para piano y cuerdas, de Marcela Rodríguez; Homenaje a Sor Juana, de Víctor Rasgado, y Rito del reencuentro, de Federico Ibarra.

 En el concierto, el cual forma parte también de la segunda temporada Los sonidos del viento de la OCBA,  participaron el clarinetista Fernando Domínguez, el pianista Gonzalo Gutiérrez, el percusionista Iván Manzanilla, la soprano Cynthia Sánchez y el actor José Juan Sánchez, todos bajo la dirección del maestro huésped Juan Trigos.

El titular de la OCBA, José Luis Castillo, refirió que interpretar obras que se han presentado en el Foro de Música Nueva en ediciones anteriores es una manera de hacer un recuento de las cuatro décadas de vida de dicho encuentro y de decir “aquí estamos, esto hemos hecho”, porque, consideró, es un compromiso de todos mantener por otros 40 años al FIMNME.

 Destaca en ese sentido el estreno mundial de Homenaje a Sor Juana, de Víctor Rasgado, la cual se compone de un ciclo de fragmentos musicales basados en textos de la “Décima Musa” (sonetos, redondillas, décimas, endechas, etcétera). El carácter musical de cada obra, dice el compositor, se enfoca en reflejar “la vehemencia de Juana de Asbaje en temas de amor, justicia, equidad, desdicha y frivolidad”.

Mientras tanto, el Homenaje a cuatro, de Alicia Urreta, interpretada en el FIMNME del 2012, constituye no solo un testimonio de su personalidad sino también de su proyección como artista cuya obra no padece fronteras entre trabajo y autenticidad de pensamiento. En ella es posible encontrar el gesto de una verdadera intención propositiva emancipada de estereotipos, dando a la música libertad de lenguaje, pragmatismo y frecuentes diseños de texturas y sonoridades altamente expresivas.

Candelabra III, de Ricardo Zohn-Muldoon, por su parte, es una obra escrita bajo los auspicios del Fideicomiso para la Cultura México / Estados Unidos, y es parte de una serie de obras unidas por el mismo principio composicional y material original. Cada pieza sucesiva es una versión expandida de la anterior, desarrollando sucesivamente en detalle y duración los materiales musicales previos.

 “Cada Candelabra está compuesta para diferentes combinaciones de instrumentos. Todas las obras en la serie fueron concebidas como memoriales a los integrantes de la familia de mi padre, judíos que huyeron de Viena en 1939 a Tlaquepaque”, señala el autor.

La sesión continuó con el Concierto núm. 1 para piano y cuerdas, de Marcela Rodríguez. “Este concierto –escribió la autora en su momento– lo hice a partir del trío La entonces música, compuesto para el Ensamble Cello Alterno. Es una especie de fantasía o paráfrasis del poema de Enrique Fierro La entonces música” y está dedicado a Gonzalo Gutiérrez, quien será el solista para la ocasión.

Para terminar, una obra emblemática dentro del FIMNME: Rito del reencuentro, de Federico Ibarra, misma pieza que se interpretó en el Foro en 1979. En palabras del propio compositor, se trata de “una obra mixta o doble”, donde texto y música corren paralelos de manera autónoma; es decir: el texto es una entidad que por sí misma existe, y la música, de la misma manera, puede ser escuchada como entidad autónoma; ambos, al ser realizados simultáneamente, crean una tercera identidad”. 

Desde el punto de vista musical, está dividida en seis movimientos ligados entre sí por el narrador, a excepción del IV con el V de ellos, donde, por razones tanto literarias como musicales, se interrumpe para dar cabida al rito, aludido en el título.

“Cada uno de los movimientos tiene una estructura diferente, que en conjunto equivaldría a una suite: un movimiento rápido, uno lento, un scherzo, otro nervioso, otro rápido, para finalizar con un movimiento lento. El lenguaje musical se basa en un aleatorismo dirigido, que no excluye partes escritas de manera tradicional”, dice el propio compositor mexicano.

Fuente: INBA

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