La hermana precoz del famoso compositor.

Publicado: marzo 10, 2018 Última Modificación marzo 10, 2018 Por: adminmusica

En su tiempo contaban que Fanny Mendelssohn (1805-1847) era más talentosa que su propio hermano Félix (1809-1847), quien ya era muy reconocido y admirado al momento de la prematura muerte de su joven hermana (en realidad, prematura para ambos: ella a los 41 años y él, antes de cumplir los 39). Ambos fallecieron de un derrame cerebral, que ahora se piensa en un indudable síndrome familiar, pues el padre, la madre y el famoso abuelo, el filósofo Moisés, también murieron por la misma causa.

Ambos fueron pianistas y compositores; Fanny pudo haber sido aún mejor ejecutante que su hermano -a pesar de la restringida educación musical que tuvo “por ser mujer”, según el rígido criterio misógino paternalista de don Abraham. Sin embargo, Fanny compuso un abundante catálogo, en el que si bien no logró reunir tantas obras en géneros “mayores” como Félix, compuso numerosas obras de espléndido nivel musical: canciones, piezas para piano solo, obras vocales para duetos y ensambles corales, obras de cámara entre las que destacan un excelente trío de piano y un cuarteto de cuerdas, un oratorio y esta Obertura en do mayor, perfecto y único ejemplo en el terreno orquestal, que ofrece la OFUNAM en su concierto del sábado 10 (20:00h) y domingo 11 de marzo (12:00h), Sala Nezahualcóyotl.

Dada las circunstancias de vida y carrera de ambos, es difícil juzgar, como hacen algunos, si uno u otro hermano pudo ser mejor que el otro. Félix se dedicó de lleno a su carrera, componiendo continuamente para tocar o dirigir su propia música, además de contar, desde entonces, con la prestigiosa Orquesta de la Gewandhaus de Leipzig, así como las orquestas personales que conjuntaba pagándolas de su fortuna familiar. Fanny, en cambio, tuvo que ser ama de casa de tiempo completo, aunque lograba “escaparse” ocasionalmente, para organizar conciertos en su propia casa y en salones afines y, por supuesto, para componer una música acorde con el poco tiempo que tenía y el esfuerzo que le representaba.

La Obertura en do mayor, es una obra para concierto, sin un programa o descripción narrativa precisos, pero con la característica estructura lógica de las piezas del género: después de una introducción muy reposada, comienza un transparente y entusiasta allegro, muy virtuoso para la cuerda y que en algunos compases sugiere algo del espíritu de la música de su hermano, algo que era inevitable y que no le resta ningún mérito, gracias al oficio natural que posee la Obertura.

Fuente: Amigos de la OFUNAM

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