Tosca en el MET

Publicado: enero 18, 2018 Última Modificación enero 18, 2018 Por: adminmusica

Por José Antonio Palafox

 

En 1889, Giacomo Puccini (1854-1924) asistió a una representación de La Tosca, una de las obras más conocidas de Sardou, protagonizada por la Bernhardt, a quien está dedicada la pieza. Puccini había producido apenas sus dos primeras óperas, Le villi (1884) y Edgar (1889), más enlazadas al pasado operístico inmediato que a la personalidad musical y dramática de Puccini. Sin embargo, el compositor de Lucca ya tenía algunas ideas respecto a crear un tipo de ópera más cercano a la vida real que a la crema batida y las mascaradas usuales. De ahí que La Tosca de Sardou llamara su atención. A través del editor Giulio Ricordi, Puccini intentó contactar a Sardou, pero el proyecto quedó en el aire. Puccini dejó la idea de Tosca a un lado y se dedicó a componer Manon Lescaut (1893) y La bohème (1896).

 

Por entonces, el compositor había concretado su idea de un nuevo estilo de ópera, y estaba listo para abordar una de las cumbres del verismo operístico. El argumento original de Sardou era tan llamativo que tanto Giuseppe Verdi (1813-1901) como Alberto Franchetti (1860-1942) tuvieron la idea de adaptarlo como ópera. Ningún proyecto cristalizó, y en 1895 Puccini retomó la idea de hacer La Tosca. Para el punto de su desarrollo como dramaturgo musical, la combinación de sadismo, violencia, sexo, religión y arte lograda en La Tosca por Sardou (a quien llamaban “el Calígula del teatro”), era ideal para intentar una ópera plenamente realista.

 

En contra de las convenciones operísticas románticas, la obra de Puccini confrontaría al público con la tortura, un intento de violación, un asesinato, una ejecución y dos suicidios. Pero sobre todo, Tosca habría de ofrecer, en su forma operística, uno de los mejores ejemplos de fuerza y unidad dramática del género. Así pues, Puccini se puso en contacto con Sardou (de hecho, sostuvieron varias entrevistas personales) para llegar a un acuerdo sobre la forma final de la Tosca operística. El libreto de la ópera fue realizado por Luigi Illica y Giuseppe Giacosa, a quienes Puccini encomendó también los libretos de La bohème y Madama Butterfly. En manos de Illica y Giacosa, los cinco actos de la pieza de Sardou se redujeron a tres, y de 23 personajes importantes quedaron solo nueve. Quienes conocen a fondo tanto el drama de Sardou como la ópera de Puccini afirman que en la adaptación de Illica y Giacosa quedaron algunos cabos narrativos sueltos; a pesar de ello, el argumento operístico de Tosca es una de las muestras más acabadas de la concepción narrativa al servicio del drama musical. De hecho, Giuseppe Giacosa llegó a afirmar que mientras La bohème era todo poesía sin drama, Tosca era todo drama sin poesía.

 

Al reforzar este rico y complejo drama humano con lo mejor de su música, Puccini logró una obra que es probablemente la cumbre de la ópera verista. Una armonía siempre cambiante, un ámbito sonoro en general disonante, una dinámica dura e inflexible en la orquesta y un empleo importante de las percusiones, son los elementos sonoros característicos a través de los cuales Puccini se aproximó en un plano abstracto a las cualidades crudas y violentas del drama original de Sardou.

Tosca fue estrenada en el Teatro Costanzi de Roma el 14 de enero de 1900, y debido a su carácter poco ortodoxo, le valió a Puccini numerosas críticas, enderezadas sobre todo en contra del poco usual realismo del libreto y de la música. El 13 de julio de ese mismo año de 1900, un día después del estreno de Tosca en el Covent Garden de Londres, apareció en un diario londinense una severa crítica de la ópera, en la que se decía esto, entre otras cosas:

 

La alianza del arte puro con escenas esencialmente brutales y desmoralizadoras produjo una sensación de náusea. ¿Qué tiene que ver la música con un hombre libidinoso persiguiendo a una indefensa mujer o con los estertores de muerte de un canalla? Si esta ópera llega a ser popular, demostrará un gusto malsano por parte del público.

 

La respuesta es evidente: la música tiene que ver con todo, y tal como lo demostró Puccini, la vida real no es la excepción.

 

Fuente: Juan Arturo Brennan en el programa de mano del Auditorio Nacional para las proyecciones En vivo desde el MET de Nueva York, temporada 2017-2018

 

Giacomo Puccini: E lucevan le stelle (Tosca) / Vittorio Grigolo (Cavaradossi) y la Orquesta del Met, dirige Emmanuel Villaume

 

  

 

El próximo sábado 27 de enero se transmitirá en el Auditorio Nacional, en vivo desde el MET de Nueva York, Tosca de Giacomo Puccini en una fastuosa nueva producción a cargo de sir David McVicar. En los papeles principales estarán la soprano búlgara Sonya Yoncheva como la hermosa cantante Floria Tosca, el tenor italiano Vittorio Grigolo como el apasionado pintor Mario Cavaradossi y el bajo-barítono galés Bryn Terfel como el desalmado barón Scarpia.

 

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