Metamorfosis sinfónicas sobre temas de Carl Maria von Weber de Paul Hindemith (1895-1963)

Publicado: junio 16, 2016 Última Modificación junio 16, 2016 Por: adminmusica

Directa, austera y de gran economía de medios expresivos

Orquesta Sinfónica de la Universidad de Texas

James O. Welsch, director

 

Para efectos prácticos, puede decirse que Paul Hindemith basó su carrera musical y su progreso en el recurso de llevarle la contraria a diversos compositores y corrientes musicales importantes. Por principio, Hindemith estuvo en contra del tipo de expresión sonora practicada por Richard Wagner (1813-1883) y Richard Strauss (1864-1949), a quienes consideraba demasiado complacientes con el público. Pero al mismo tiempo, Hindemith rechazaba también las enseñanzas de la escuela dodecafónica de Arnold Schoenberg (1874-1951) y sus alumnos, afirmando que la técnica serial era antinatural y que la música era, por su naturaleza propia, irremediablemente tonal. Sobre estas premisas, Hindemith se dio a la tarea de componer numerosas obras en un estilo directo, austero y de gran economía de medios expresivos, estilo que es conocido como música utilitaria (Gebrauchsmusik en buen alemán). Violinista de café y de bandas de baile, violista en un cuarteto de cuerdas, director de ópera, maestro importante, fundador de festivales musicales, Hindemith fue probablemente el músico alemán más importante de su generación, y hasta la fecha a su música le falta el reconocimiento cabal que probablemente merece.

 

La activa carrera de Hindemith lo llevó al extranjero en varias ocasiones; de 1935 a 1937 estuvo en Turquía, diseñando un sistema de enseñanza musical en el Conservatorio de Ankara, y entre 1951 y 1958 estuvo asociado a la Universidad de Zürich. Ahora bien, vale decir que no todos los viajes de Hindemith fueron realizados por voluntad propia. En 1934, Joseph Goebbels, el ministro de propaganda de Adolfo Hitler, acusó a Hindemith de ser un “bolchevique cultural” y de ser espiritualmente ajeno a la raza aria. Semejante acusación llevaba implícita, de modo muy real, un peligro de muerte, así que Hindemith decidió irse a los Estados Unidos, donde pasó los años de la guerra y donde adquirió la ciudadanía estadunidense. Fue durante su estancia en los Estados Unidos que Hindemith compuso sus famosas Metamorfosis sinfónicas, construidas sobre materiales originales de su compatriota Carl Maria von Weber (1786-1826). Ciertos estudiosos afirman que es extraño que Hindemith haya elegido la música de Weber para este proyecto, ya que era un compositor al que no admiraba particularmente. Algunas fuentes indican que la idea para esta obra surgió originalmente en 1940 y fue planeada como una partitura de ballet para el coreógrafo Leonid Massine, pero la partitura de las Metamorfosis sinfónicas data de 1943.

 

Respecto a los materiales originales de Weber hay algunas contradicciones en diversas fuentes musicológicas respecto a qué piezas utilizó Hindemith para cada uno de los cuatro movimientos de su obra sinfónica. El material principal es una serie de ocho piezas para piano a cuatro manos que Weber compuso en 1819 y que llevan el número de Opus 60. La cuarta de estas piezas dio origen al Allegro de Hindemith, mientras que la séptima es la materia prima de la Marcha. Sin embargo, para el Andantino se mencionan dos fuentes distintas: algunos documentos dicen que se trata de la segunda de las piezas para piano a cuatro manos del Opus 3 de Weber, mientras que otros afirman que el material proviene del Opus 10, otro dueto pianístico. Sobre lo que no hay duda es sobre el origen del Scherzo, que lleva el nombre de Turandot, personaje bien conocido en el mundo del teatro y la ópera.

 

Weber compuso una obertura y seis piezas de música incidental para acompañar una puesta en escena de la versión alemana de Schiller al original italiano de Gozzi sobre la figura de Turandot. Las siete piezas escritas por Weber tienen como fundamento un aire chino que el compositor había encontrado en el Diccionario de la Música de Jean Jacques Rousseau. Así, Hindemith tomó la obertura de la Turandot de Weber para construir el Scherzo de sus Metamorfosis sinfónicas, en el que no sólo conservó el ámbito exótico del aire chino, sino que lo combinó con ciertos modos de expresión cercanos al jazz. En las Metamorfosis sinfónicas de Hindemith se aprecia, por un lado, la influencia de Max Reger (1873-1916) y por el otro, una cierta tendencia hacia un neo-romanticismo de contornos claros, austeros y bien definidos, aunque esta terminología parezca contradictoria. Si en el Scherzo de la obra Hindemith conservó el ámbito orientalista de Weber a través del empleo de motivos pentafónicos y el buen aprovechamiento de la percusión, en algún momento de la Marcha final los cornos parecen referirse de un modo un tanto irónico a los bucólicos cornos de El cazador furtivo, la notable ópera alemana compuesta por Weber en 1820 y estrenada al año siguiente.

 

Las Metamorfosis sinfónicas sobre temas de Carl Maria von Weber fueron estrenadas el 24 de enero de 1944 por la Orquesta Filarmónica de Nueva York, dirigida por Arthur Rodzinski, en el Carnegie Hall.

 

Fuente: Juan Arturo Brennan para la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México

 

No se pierda este fin de semana la interpretación de las Metamorfosis sinfónicas de Paul Hindemith por la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México bajo la dirección de Lanfranco Marcelletti Jr. Para mayor información, consulte cartelera.

Comentarios

Escucha música clásica en línea aquí