Bach en aforismos, por Eusebio Ruvalcaba

Publicado: marzo 24, 2018 Última Modificación octubre 23, 2018 Por: adminmusica

El 7 de febrero de 2017 falleció Eusebio Ruvalcaba. Fue hijo del violinista Higinio Ruvalcaba y es reconocido como uno de los representantes de la literatura contemporánea. Entre otros, obtuvo el premio literario Agustín Yáñez por Un hilito de sangre, novela que después fue llevada a la pantalla grande. Otras de sus obras son Pocos son los elegidos perros del mal, Una cerveza de nombre derrota y El frágil latido del corazón de un hombre.

Lo recordamos compartiendo algunos de sus aforismos sobre Bach.

Aforismo: sentencia breve y doctrinal que se propone como regla en alguna ciencia o arte.

“Cuando se aproximan los oídos a la música de Bach, se escucha la conversación de las estrellas…”

“Bach hizo de la música la alfombra para que caminen los hombres descalzos, y el manto que protege del frío a los desvalidos…”

“Cualquier condenado a muerte habría de escuchar Bach. Es la única oración universal…”

“Las palabras que salen de la boca de Dios, es la música de Bach. Entonces, ¿Bach es Dios, o Dios es Bach…”

“Bach les enseñó a los sacerdotes que es posible confesarse sin haber pecado. Y absolver sin ser ministro…”

“Nada más lejos de la música programática que la música de Bach. ¿Entonces por qué se escucha en ella el latir universal de la humanidad?…”

“Cuando los templos sean derrumbados, las catacombas tapiadas y los sagrarios destruidos, el único altar indestructible será Johann Sebastian Bach…”

“En Bach es imposible llegar al fondo y al fin…”

Fuente: Eusebio Ruvalcaba , Temporada de otoño, cavilaciones de un melómano,  México, Bajel de sueños, 2015.

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