Frankenstein de Mark Grey

Publicado: abril 1, 2019 Última Modificación abril 1, 2019 Por: adminmusica

La Monnaie / De Munt

 

Victor Frankenstein                   Scott Hendricks
Criatura                                       Topi Lehtipuu
Elizabeth                                     Eleonore Marguerre
Dr. Walton / Fiscal                      Andrew Schroeder
Henry                                          Christopher Gillett
Hombre ciego / padre               Stephan Loges
Justine Hendrickje                     Van Kerckhove

Orquesta y Coro de La Monnaie

Música                                         Mark Grey
Libreto                                        Júlia Canosa i Serra
Concertador                               Bassem Akiki
Escen                                         Álex Ollé (La Fura Dels Baus)
Escenografía                              Alfons Flores
Vestuario                                    Lluc Castells
Iluminación                                 Urs Schönebaum
Dir. de Coro                                Martino Faggiani
Dir. de Video                              Franc Aleu

 

5 cosas que debes saber sobre Frankenstein

  1. Un Prometeo moderno

La idea de crear una ópera para conmemorar el centésimo aniversario de la novela Frankenstein de Mary Shelley o El Prometeo moderno surgió en una conversación entre el director español y cofundador del colectivo artístico La Fura dels Baus, Àlex Ollé, y el director de La Monnaie / De Munt, Peter de Caluwe. Esta, la primera novela de ciencia ficción, se publicó en 1818, dos años después de que Shelley se le ocurriera la idea mientras visitaba a Lord Byron cerca del lago Ginebra. Interpelada por los desarrollos tecnológicos y científicos de su tiempo y sus imprevisibles consecuencias para el hombre y la sociedad, ella describió su propio escenario posible. Y, como en toda buena ciencia ficción, ese escenario va más allá de la ficción especulativa futurista.

Frankenstein aborda cuestiones filosóficas y éticas esenciales que, transpuestas al presente, se aplican igualmente a los experimentos creativos en biotecnología, genética, ciencia de la información y medicina.

  1. Pernos y costuras

La exitosa adaptación de Frankenstein en Hollywood en 1931, protagonizada por Boris Karloff, tomó prestado el vestuario de la filmación de Drácula, del mismo año, y así se grabó para siempre en la memoria colectiva la imagen de un monstruo letárgico traído a la vida por un científico loco en un castillo gótico. Desde la representación de Karloff, la criatura aparece casi siempre en la cultura popular como una figura imponente, no-muerta, a menudo con una cabeza angular y plana conectada a su cuerpo mediante costuras y con pernos en el cuello para servir como electrodos. Pero en su ópera del siglo XXI, Mark Grey y Àlex Ollé están regresando a la fuente, que consideran de gran actualidad. En un momento de bombas atómicas, ingeniería genética, selección biológica artificial y redes sociales, la brecha entre nuestra capacidad para inventar y nuestra incapacidad para comprender podría ser incluso mayor que en la época de Shelley. La necesidad de tener una conciencia moral y emocional en paralelo con lo que acabamos de crear es mayor que nunca.

  1. Cámara frigorífica

La ópera Frankenstein está ambientada en un futuro no especificado. Varios científicos descubren una criatura congelada en los campos de hielo del Polo Norte. Uno de ellos toma la iniciativa de traerlo de vuelta a la vida en un audaz experimento. Poco a poco la “criatura” vuelve a la conciencia. Los fragmentos de un pasado oscuro y turbio comienzan a unirse y, con la ayuda de equipos de alta tecnología, los científicos logran visualizar esas imágenes mentales. Las escenas cruciales de lo que ocurrió hace tantos años (en la novela de Mary Shelley) se manifiestan en flashbacks. En el centro del drama se encuentra el triángulo afectivo entre Victor, Elizabeth y la criatura, que se tensa a través del compromiso de Victor con su esposa, un romance que siempre será negado.

  1. De vuelta en Bruselas

Para el compositor y diseñador sonoro Mark Grey, el estreno mundial de su primera ópera de larga duración en La Monnaie / De Munt es una especie de regreso a casa. En 1991, trabajó en Bruselas como mano derecha de su compatriota John Adams en la creación de la ópera La muerte de Klinghoffer. La escritura de Grey se basa en una “recomposición” inventiva de diversos materiales musicales: música antigua o romántica, ruido industrial, sonidos electroacústicos y el lenguaje armónico de John Adams y Aaron Copland. Cuando se combinan, estos diferentes elementos producen una música poderosamente emocional en la que momentos de intensa energía se entremezclan con tranquila meditación.

  1. Belleza americana

Aunque no muy conocido en Europa, al otro lado del Atlántico, Mark Gray puede enorgullecerse de su impresionante trayectoria, inicialmente como diseñador sonoro de compositores como Adams, Steve Reich y Philip Glass pero, desde su debut con el Kronos Quartet en el Carnegie Hall, también como compositor. En 2007-08 fue compositor en residencia con la Orquesta Sinfónica de Phoenix, donde compuso su primera obra a gran escala, Enemy Slayer, un oratorio navajo para barítono, 130 cantantes y orquesta. El solista en el estreno fue Scott Hendricks, quien desde entonces ha desarrollado un fuerte vínculo con Gray. Habiendo actuado recientemente en La Monnaie / De Munt como Barnaba en La Gioconda, Tonio en Pagliacci y en el papel principal de Macbeth, el barítono estadounidense ahora regresa a Bruselas para crear el papel de Victor Frankenstein en esta nueva ópera.

 

Fuente: Opera Vision

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