Música Mística en el Siglo XX

Publicado: octubre 4, 2018 Última Modificación octubre 4, 2018 Por: adminmusica

Arvo Pärt es, sin duda, el compositor vivo más conocido y reconocido por un numeroso público de melómanos y músicos en todo el mundo; ello se debe al carácter atractivo que posee su obra, cuyo contenido religioso le proporciona una estética mística y plena de espiritualidad; asimismo la mayor parte de su obra de las últimas décadas ha sido escrita para coros (bien sabido que son el conjunto ideal para la música religiosa), ya sea a capella o acompañados de las más diversas combinaciones instrumentales. El espíritu de Bach pareció apoderarse de su inspiración, así como las técnicas y armonías de la Edad Media y el Renacimiento; gracias a ello, su música nunca ha dejado de ser innovadora en su concepto y con una fuerza expresiva singular.

Nacido en Estonia, su propio contexto natal le brindaba a Pärt el ámbito ideal para desarrollar su música si consideramos el arraigo religioso tradicional de su lugar natal y el amparo religioso, fundamentalmente católico, después del dominio de la Unión Soviética; por ello no debe extrañar que, después de dedicarse muchos años a componer música instrumental y sinfónica dentro de los estilos occidentales del momento y con las características de modernidad que parecían obligatorias, hacia la década de los setenta, Pärt dio un viraje existencial en su actitud hacia su creatividad musical y su obra, pues experimentó el cambio estilístico y religioso que hoy lo distingue y que tanto le admiran sus numerosos seguidores.

La música de Arvo Pärt posee una especial modernidad y originalidad, con cierta afinidad con el estilo de autores como Shostakovich o el espíritu austero y poético de Sibelius. Su obra utiliza técnicas atonales, incluso juega con procedimientos aleatorios de improvisación y uso del azar.

En una de las muy raras interpretaciones de Pärt en nuestro medio musical, la OFUNAM presenta en su concierto de apertura de la Tercera Temporada 2018 una obra que es excepcional dentro del catálogo de este compositor, Credo, para piano, coro mixto y orquesta, debido a su combinación de un carácter concertante para piano; además cuenta con la presencia protagónica del coro.

Credo, con una indiscutible influencia del espíritu de Johann Sebastian Bach, se vale de citas casi exactas de la música del gran compositor alemán; por ejemplo el famoso Preludio inicial de El clave bien temperado, el cual es interpretado por el piano en su primera intervención que se alterna y contrapone a la parte coral basada en la idea bíblica “ojo por ojo, diente por diente” que demuestra que el compositor no solo estaba animado por sentimientos muy espirituales, sino que cumplía con una intención combativa por la situación que se vivía en su país bajo el dominio soviético.

Como en otras obras de Pärt, en Credo, el coro puede pasar de un misticismo sutil a la exaltación casi violenta que permite gritos y expresiones de caos. Sin duda, escuchar esta excepcional obra del gran compositor estonio será uno de los acontecimientos de la actual temporada de la OFUNAM.

Fuente: OFUNAM

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