Música tradicional de Coahuila

Publicado: mayo 2, 2019 Última Modificación mayo 4, 2019 Por: adminmusica

La música tradicional de Coahuila, como prácticamente toda la del norte de México, tiene su origen en los bailes populares traídos a nuestro país en el siglo XIX por los inmigrantes alemanes, checos y bohemios que se asentaron en esa zona. Así, formas musicales como la redova, la polca, la mazurca y el chotis fueron adoptadas por los habitantes de la región y terminaron por convertirse en parte de su folclor bajo el nombre genérico de música norteña.

Uno de los bailes más populares en Coahuila es la polca, que se baila en pareja con pasos laterales en forma de “galope” y rápidas evoluciones en compás de dos por cuatro. El nombre se deriva de la palabra checa “pulka”, que quiere decir “medio” y hace referencia al paso característico de este baile. En la polca, aunque otros instrumentos acompañen la interpretación, es el acordeón quien lleva la voz “cantante”. Tal vez la polca más representativa del estado sea “De Torreón a Lerdo”, compuesta en 1896 por el zacatecano Pío Quinto González Guzmán.

Las perlitas

 

Otras formas musicales populares en Coahuila son la redova y el corrido. De origen checo, la redova es una especie de combinación del vals y la mazurca, y se desarrolla sobre un compás de ¾. Los movimientos de los bailarines son dinámicos, aunque no tan vigorosos como en la polca. Pero puede prestarse a confusión que también se conoce como redova una alineación musical característica del norte de México y formada por acordeón, bajo sexto, contrabajo, tarola, saxofón… y redova, un pequeño instrumento de madera que se sujeta a la cintura y se toca como tambor. Además de las redovas que tocan redovas con redovas, en Coahuila también encontramos una peculiar combinación instrumental llamada fara-fara, que originalmente estaba formada únicamente por acordeón y bajo sexto, aunque dependiendo de la región este último puede ser sustituido por otros instrumentos.

 

Amores fingidos (fara-fara)

 

En cuanto a los corridos, sus interpretaciones también se acompañan de manera predominante por el acordeón, al que se pueden agregar instrumentos como el violín, la guitarra y un tipo de contrabajo de cuatro cuerdas que se toca punteando las cuerdas y al que se denomina “tololoche”. El repertorio de temas y la instrumentación varían de acuerdo a la zona, aunque indudablemente entre los corridos más representativos de Coahuila se encuentran “Soy de Saltillo”, “El corrido de Coahuila” y “El corrido de Torreón”.

 

El corrido de Coahuila

 

Propios de La Flor de Jimulco, población perteneciente al municipio de Torreón y que forma parte de la llamada Comarca Lagunera junto con la población de Sapioriz en Durango, son los cantos cardenches, curioso género musical prácticamente extinto cuyo origen se remonta al siglo XIX. Se trata de melancólicas canciones interpretadas al calor del sotol o del mezcal por tres voces (primera, de arrastre y arrequinte) sin ningún acompañamiento instrumental, con susurros de la voz principal indicando a las otras dos cuál es la estrofa que sigue y con prolongados silencios a capricho de los intérpretes que crean una peculiar tensión entre los oyentes.

 

No sé por qué (canto cardenche)

El estado también cuenta con danzas típicas significativas, como la “Danza de la lechuguilla” (en la que se imitan los movimientos de los campesinos cuando cortan el agave y lo tallan para obtener ixtle, una resistente fibra vegetal que es parte fundamental de la economía coahuilense), la “Danza del Ojo de Agua” (que se baila en agradecimiento por la lluvia y es vestigio de la presencia de los indígenas tlaxcaltecas que llegaron con los misioneros españoles a lo que hoy es Saltillo durante la Colonia), y las coloridas danzas de los indígenas kikapú que habitan en el municipio de Melchor Múzquiz de Coahuila y en zonas de Sonora y Durango, además de en reservas en Kansas, Texas y Oklahoma.

 

Danza kikapú

 

Finalmente, hay que mencionar dos piezas musicales que han llegado a ser parte indisoluble de la tradición musical coahuilense: “El jarabe pateño” y la “Contradanza de Arteaga”. Compuesto por Jonás Yeverino Cárdenas (1907-1957), prolífico músico originario de la hacienda de San Francisco de los Patos, hoy Villa de General Cepeda, el “Jarabe pateño” puede ser considerado una pieza excepcional ya que, aunque el jarabe es propio del centro y el sureste de México, cumple con todos los requisitos instrumentales y estructurales del género. Por su parte, la contradanza era un estilo de baile europeo que los círculos aristocráticos mexicanos adoptaron durante la segunda intervención francesa. Gradualmente, esta versión nacional de la contredanse francesa pasó a formar parte de la cultura popular y se convirtió en favorita de fiestas y eventos sociales. En Villa de Arteaga, en el sureste de Coahuila, se sigue bailando, y una peculiaridad de lo que hoy es la “Contradanza de Arteaga” es que primero la bailan las personas de mayor edad y luego los demás asistentes al evento.

 

El jarabe pateño

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